Clinton vs. Trump: implicaciones para Venezuela

¿Quién le conviene más a la región?

Chavismo y oposición: ¡Bájense del ring!

Presidente de la encuestadora DatinCorp, Jesús Seguías: “En Venezuela no hay políticos sino busca puestos y cuida puestos”

Chavismo y antichavismo: corresponsables de "asfixiante crisis”

Periodista Manuel Isidro Molina considera que la corrupción ha minado la vida cotidiana de nuestra sociedad

Corrupción: factor desencadenante de la crisis económica actual

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La delincuencia: ¿una bomba de tiempo?

Sociólogo Alejandro Moreno advierte que se está formando un grupo humano que desarrolla sus propios valores, su propia manera de entender la realidad y de reaccionar ante ella, maneras que están “completamente fuera de lo aceptado en la convivencia social de la gente”

De Chávez a Maduro: el declive del chavismo

El entonces presidente Chávez dió la orden aquel 8 de diciembre de 2012, Nicolás Maduro era su sucesor. Al cumplirse tres años de la partida física del líder del llamado Socialismo del Siglo XXI, y muchos se preguntan: ¿se equivocó Chávez al dejar a maduro al frente de la revolución?

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Economistas señalan que el actual desequilibrio macroeconómico venezolano no se resuelve dolarizando, aunque países latinoamericanos que han aplicado esta medida ven hoy sus frutos

jueves, 14 de julio de 2016

Venezuela se “está apagando” progresivamente

Jesús Seguías: gobierno “jamás podrá superar la crisis” aplicando los mismos paradigmas económicos que la generaron. El especialista en opinión pública comenta que en las agendas de ambos bloques políticos (chavismo y oposición) hay muchas “cuentas por cobrar” que impiden el escenario del entendimiento y la cohabitación. Insiste que la búsqueda de culpables, a estas alturas de la crisis, no contribuye al establecimiento del diálogo. “Ningún factor político, de los que hoy están confrontados por el poder, podrá resolver la crisis sin el concurso y consentimiento de la otra parte”

(Alexander González). En la opinión del presidente de la encuestadora Datincorp, Jesús Seguías, Venezuela atraviesa por una fase crítica constituida por ocho crisis de profundas dimensiones, como lo es la crisis económica, salud, energía, agua potable, seguridad ciudadana, además una crisis ética, crisis institucional, y crisis de liderazgo político. “Venezuela es de hecho un país colapsado y casi paralizado. Es un país que se está apagando progresivamente en todos los sentidos. El desenlace de este cuadro puede ser sencillamente catastrófico de no tomarse decisiones urgentes”, considera el analista. 
A criterio de Seguías, el actual gobierno “jamás podrá superar la crisis” apelando a los mismos paradigmas políticos y económicos que la generaron. “Eso es justamente lo que pretende hacer el presidente Nicolás Maduro ante tan descomunal crisis. El gobierno de Venezuela luce extenuado, perdiendo progresivamente el control de todo, y profundamente descompuesto en el plano ético. Sus iniciativas siempre son abortadas por el burocratismo, la abulia (indiferencia) y la corrupción. El Presidente lo sabe y lo ha reconocido públicamente”.
Sobre los estudios de opinión, el presidente de la encuestadora Datincorp señala que con excepción de las iglesias, todas las instituciones claves de la nación “están en rojo” en el nivel de confianza que transmiten a los venezolanos. “El rechazo al Gobierno Nacional, la Asamblea Nacional, las fuerzas armadas, el Consejo Nacional Electoral, El Tribunal Supremo de Justicia, las fuerzas policiales y los partidos políticos es superior a la aceptación de los ciudadanos”. 
Seguías indica que ni la oposición venezolana ni el gobierno del presidente Nicolás Maduro pueden pulverizarse mutuamente. Insiste que el “todo o nada” y una salida ganar-perder ya no son viables, en esos escenarios todos saldrían perdiendo.
Explica que la oposición, como un todo abstracto, cuenta con el apoyo de la mayoría de los electores venezolanos, tiene el “apoyo irrestricto” de los empresarios privados, de las iglesias, de los estudiantes, y tiene el control mayoritario de la Asamblea Nacional. 
El chavismo, aun cuando “luce desconcertado y con muchas fricciones internas disimuladas en una aparente unidad”, conserva un sólido poder de coacción: cuenta con el apoyo de un partido político de 4 millones de militantes muy organizados y empoderados en lo económico, político, ideológico y militar. Además cuenta con el apoyo de todos los poderes públicos, excepto la Asamblea Nacional, así como un importante control de las fuerzas armadas, de las milicias bolivarianas (“chavistas en armas convertidas en componente militar formal”), de innumerables “Colectivos entrenados militarmente y con un respetable poder de fuego”, y el control de casi todas las gobernaciones, alcaldías, sindicatos, consejos comunales y comunas del país.

Jesús Seguían recalca que el objetivo de superar la crisis no es otro que atraer inversiones mil millonarias para restablecer la producción nacional. Y para que concurran se necesitan al menos estas condiciones: 
  1. Un nuevo marco jurídico consensuado entre los factores políticos en pugna.
  2. Un gobierno que haga respetar ese marco jurídico y que además seduzca a los inversionistas, los valore, los respete, y los considere muy importantes para la transformación del país (tal como lo practicaron los chinos).
  3. Seguridad ciudadana. Éste fenómeno es uno de los que más ahuyenta a las inversiones en Venezuela.
  4. Una absoluta paz social y política en el país, y este objetivo se logra sólo bajo el marco del consenso político y social y jamás bajo el marco de la confrontación. 


Seguías es de la idea que aunque pareciera “muy obvio” que la actual crisis afecta al Gobierno y beneficia a la oposición, dicha tesis es relativa. “Esta crisis, debido a su dimensión, devorará a cualquier gobierno, del signo político que sea, nacido de escenarios de confrontación. A decir verdad, a ningún dirigente destacado de la oposición debiera parecerle muy tentador asumir la Presidencia de la República en medio de esta crisis. De asumirla en términos excluyentes corre el riesgo de ser presidente por breve tiempo y sin posibilidad de hacer nada importante por la reconstrucción del país. El protocolo político que se impone, por lo tanto, es diluir el costo político entre todos los factores de poder del país a través de un gobierno de unidad nacional, que se aboque esencialmente a superar la crisis económica y de seguridad ciudadana para darle estabilidad política y social al país, y hacerlo atractivo para los inversionistas. Ambos saldrán ganando”.
El analista muestra su preocupación por el contexto país y asevera que llegó la hora de las definiciones. Señala que la crisis que hoy conmueve al país está llevando al gobierno y a la oposición a un callejón sin salida, a un escenario de “juego trancado” que está al borde de un desenlace impredecible. “Ya las calles comienzan a incendiarse y ya están apareciendo los primeros venezolanos fallecidos por la confrontación”. 

Seguías: 4 pasos para un desenlace Ganar-Ganar 
  • BAJARSE DEL RING. Lo primero que tienen que ensayar tanto chavistas como opositores es bajarse del ring de combate. Eso no significa que tengan que renunciar a sus postulados políticos e ideológicos. Se trata simplemente de activar un plan marcado por mucho pragmatismo para comenzar a generar escenarios sinérgicos, de mutuo reconocimiento, para el obligado diálogo que implica la solución de la fase crítica. Significa demostrar cuánto valoran y cuánto quieren a Venezuela. 
  • CONVERSACIONES CRUCIALES. Iniciar de inmediato conversaciones cruciales entre chavistas, opositores y los que no pertenecen a ningún bloque político, con micrófonos apagados. Conversaciones cruciales “son cualquier cosa menos transacciones” (Stephen Covey). Se trata de crear un nuevo plano de vínculos políticos y sociales entre los venezolanos basado en la sinergia. No se trata de “mi manera” ni de “su manera” de ver las cosas sino de NUESTRA MANERA. Hay que derrotar la obsoleta e inútil teoría de la confrontación y comenzar a practicar la gobernanza como nuevo paradigma político del siglo XXI. 
  • SIGNIFICADOS COMPARTIDOS. Para darle sentido a las conversaciones cruciales es necesario construir un mapa de significados comunes en 8 o más asuntos clave de la crisis, donde se puede coincidir en puntos y encontrar soluciones consensuales. 
  • UN GOBIERNO DE UNIDAD NACIONAL. Una vez establecidos los acuerdos básicos, se procede a aplicarlos. Aún cuando el gobierno del presidente Nicolás Maduro puede asumir por completo la ejecución de los cambios que se requieren para superar la crisis, nunca podría ser mejor que conformar un gobierno de unidad nacional para que ambos factores de poder asuman por igual el costo político de las medidas de ajuste económico. Un gobierno de unidad nacional será transitorio. 


Hay que dejar de lado los “dogmas inútiles”

Ex ministro de Chávez, Rodrigo Cabezas, exhorta al presidente Maduro a hacer los cambios necesarios en revolución. El dirigente del Psuv indicó que el país vive un momento histórico para el debate y corrección de los errores que, a su juicio, han causado gran asedio al socialismo. “Necesitamos un debate reflexivo y crítico. Los socialistas tenemos gran responsabilidad porque dirigimos el Estado. Estamos obligados a buscar soluciones argumentadas y no culpables”, afirmó

(.Alexander González). Rodrigo Cabezas, exministro de Finanzas del gobierno de Chávez, rechaza que se niegue la posibilidad de tener un mercado, argumenta que esta figura no reside únicamente en la corriente del capitalismo y que el Estado sólo debería regular su poder. “Hay que superar la idea de que socialismo es estatista”, dijo en Maracaibo estado Zulia, durante la presentación a los medios de comunicación de un compendio titulado "Renovar el socialismo venezolano", texto que envió al presidente Nicolás Maduro en diciembre del año pasado en el marco del congreso económico de pensamiento socialista.

Renovación del modelo
La más grande meta del economista es que la gran mayoría de los venezolanos tengan resueltas sus necesidades básicas. Se basa en la premisa de Federico Engels, coautor del inicio de las ideas socialistas: todo ser humano antes de pensar en política o religión, tiene que alimentarse, vestirse y estar en condiciones de vivir. Añade que se necesita una impostergable renovación del modelo, explicó que aunque existan ideas “brillantes”, son “impracticables”.
“Esta es una oportunidad histórica para el debate nacional y que los socialistas cuentan con la mayor parte de la carga de responsabilidad, pues somos quienes dirigimos al Estado”, sostuvo. Añadió que esta es la razón por la cual están obligados a buscar causas y no culpables. Insiste ne ir al encuentro de la realidad “sin dogmas inútiles, pero preservando ideales”.

Principal desafío
Para Rodrigo Cabezas el principal desafío es la industrialización especializada para las exportaciones, indicó que Venezuela cuenta con ventajas dinámicas en las siderúrgicas, aluminio y petróleo. “Sueño que en el 2030 el 50 por ciento de nuestros ingresos de divisas provengan de fuentes no petroleras”.   
El petróleo sería el principal financista de los proyectos, tomando en cuenta que el país tiene 300 mil millones de barriles extraíbles en sus yacimientos. A pesar de esto -resalta- todos los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) han incrementado su producción, menos Venezuela, que al contrario la disminuyó. 

Reglas fiscales: vital
Por esto, el economista reconoce que se necesita de la inversión extranjera, a su criterio con recursos propios no es posible el levantamiento de las empresas del Estado. Asegura que el establecimiento de reglas fiscales es vital para el levantamiento de la economía. “Cada empresa del Estado debería caminar con pies propios y no se debería financiar a una organización no rentable”, comentó.
A su juicio el Banco Central de Venezuela debió advertir al primer mandatario las consecuencias inflacionarias de la emisión de dinero sin respaldo en la economía, por lo que reitera que urge levantar esta práctica. “Se puede generar dinero inorgánico para catástrofes, no para el financiamiento del gasto”.

Según Rodrigo Cabezas hay que evaluar: 
  • La cantidad de empleados dependientes del Estado es muy superior con el promedio que manejan los países desarrollados.
  • La tasa de crecimiento de la productividad está por debajo del salario real, es decir, los ciudadanos cada día adquieren menos cantidad de bienes con el volumen de dinero que percibe, esto en otras palabras es pérdida del poder adquisitivo
  • Los ciudadanos están acumulando productos de primera necesidad y están elevando el consumo por habitante por encima de la capacidad productiva y de exportación con la cual cuenta el país.
  • Las distorsiones cambiarias hay que revisarlas por la sobrevaluación de la divisa.


Dentro del Socialismo
Rodrigo Cabezas confirma que su postura siempre estará dentro de la corriente del socialismo: “Tengo la esperanza de que los cambios los hagamos en revolución. No es un tema de personalidades. Debe hacerse con el líder del proceso y en la carta que le envié al Presidente le dije ‘lidérelo usted’”. Agregó que lo único que ofrecen los partidos de oposición es neoliberalismo.

Expropiaciones fracasaron 
Recientemente el  jefe de los Comités Locales de Abastecimiento y Distribución (Clap), Freddy Bernal, asumió que las expropiaciones fracasaron. “En el pasado tomamos algunas medidas como expropiación de algunas empresas que, lamentablemente, o no las hicimos productivas o incluso fracasaron en nuestras manos, asumiendo esa responsabilidad nos hemos sentado con el empresariado y hemos conformado empresas mixtas, 60 del estado y 40 privadas”. Explicó que han sellado acuerdos con algunos de los propietarios de las empresas expropiadas y, en las empresas, cuyos dueños se fueron del país, hemos alcanzado alianzas con otros empresarios para activarlas. “El empresariado ha asumido su responsabilidad al igual que el Estado”.
Bernal, desmintió que el ejecutivo ataque al sector privado. “El Estado protegerá a las clases más vulnerables y el empresariado privado se encargue de abastecer las cadenas de abastecimiento de la clase media, por eso se ha autorizado a que comiencen a importar con sus propios dólares”.
Cuestionó al presidente de empresas Polar, Lorenzo Mendoza, al considerar que debía utilizar sus propias divisas para invertir en el país. “Si el señor Lorenzo Mendoza ha tenido más de 40 años con una empresa exitosa en la distribución de alimentos. Yo me pregunto por qué Mendoza no invirtió en el país para sembrar, importar semillas, para montar laboratorios, por qué tiene que importar todo del extranjero, por qué se dedicó solo a la distribución y se acostumbró a que el Estado le daba todo”.

Después de una transición política puede venir una recuperación económica


Ricardo Hausmann: no hay posibilidad de conseguir una solución a la crisis con el actual Gobierno. Para el ex ministro venezolano, que la gente esté dispuesta a pasar horas y horas de cola para ver si come algo, es el reflejo del fracaso en la conducción económica y social del país

(Alexander González). Ricardo Hausmann, ministro de Planificación del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, hoy director del Centro para el Desarrollo Internacional y profesor de Economía del desarrollo en la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard, concedió una entrevista a la periodista venezolana Aymara Lorenzo, publicada en El Estímulo. Reseña la comunicadora que este venezolano tiene trazadas en su pizarra algunas líneas de acción en el caso de la crisis que atraviesa Venezuela.

Colapso histórico 
Hausmann dice que ante el error estratégico en que persiste el heredero de Chávez para gobernar, no hay posibilidad de solución, por lo que está convencido de que es inevitable un cambio en las ideas para ejercer el poder. Reflexiona que lo que viven los venezolanos dejará un gran aprendizaje, pero también profundas cicatrices por la magnitud de la destrucción del Estado y de la sociedad.
“He trabajado en alrededor de 59 países y nunca he visto una crisis como la que Venezuela está enfrentando (…) un colapso en tantas dimensiones y con un costo social de tal magnitud que no tiene similitudes históricas (…) hay pocos casos en la historia con los que se pueda comparar la inflación y la hiperinflación. Y en esos pocos casos no hubo el resto de los colapsos en materia de educación, salud, de electricidad, seguridad”.

Desinformados
Ante la posibilidad de tomar correctivos en materia económica, Hausmann considera que el Gobierno ha invertido —y ha sido muy efectivo— en desinformar. “Esconde la información sobre lo que está pasando, ni siquiera quiere saber lo que está pasando; manda a parar la recolección de datos porque no le va a gustar leerlos si los recolectaran”.
El especialista en planificación estratégica añade que los venezolanos no tienen conocimiento de la magnitud del problema. “Yo paso mucho más tiempo del que quisiera tratando de averiguar cuál es la situación de Venezuela, pero con muchísimas dudas sobre una cantidad de cosas porque este es el gobierno más opaco que hay en el mundo hoy”.
Detalla Hausmann que Venezuela es el único país del mundo que tiene el retraso más grande en sus obligaciones de información al Fondo Monetario Internacional (FMI). Afirma que la última vez que se informó completamente lo que estaba ocurriendo fue en 2004. “El FMI es una organización que está plenamente informada de lo que sucede en Ecuador y le presta plata a Ecuador. También de lo que pasa en Nicaragua, pero nadie está informado de lo que ocurre en el país, y la oposición se está tratando de imaginar la magnitud del problema. Parte del problema es entender qué es lo que no entendemos”.

Sustituir la sociedad
Reprocha el ex ministro que hemos caído en una dinámica donde pensamos que todos los problemas tiene que resolverlos el gobierno, no que estos problemas los resuelve la sociedad. “La sociedad lo que necesita es el acompañamiento del gobierno, pero no que este los resuelva. Para eso existe el mercado, la iniciativa privada. ¿De cuándo a acá los gobiernos son responsables de que haya comida? La comida la genera el mercado, los agricultores, los agroindustriales; las medicinas las genera el sector farmacéutico, no es que todas las cosas dependen de que el gobierno haga algo, sino que el gobierno empodere a la sociedad para que esta pueda hacer cosas”.
Critica que el gobierno ha querido controlar y sustituir a la sociedad en un conjunto de actividades que no sabe administrar: “se agarró el acero y lo quebró; al sector cemento lo hundió, también al azucarero; hizo lo mismo con el sector automercado y ellos mismos dicen que el Bicentenario (la red de distribución de alimentos del Estado) es un desastre. Es un gobierno que ha tratado de sustituir a la sociedad y ha fracaso como Estado”. 

Camino a seguir
Para Hausmann está muy claro el camino que hay que seguir: devolver el poder a la sociedad para que resuelva los problemas que tiene y tener un Estado que la acompañe, que la eduque, que la resguarde, que le provea la infraestructura necesaria, que adjudique los conflictos de manera justa, pero que no pretenda sustituir a la sociedad. 
El declarante es enfático al señalar que no hay posibilidad de conseguir una solución a la crisis con el actual gobierno. “Esta es una crisis creada por las personas y las personas pueden salir de esta crisis. Venezuela no tiene por qué vivir en esta situación. No es que nos cayó una plaga, fue creada por error tras error, crimen tras crimen, que nos han llevado a donde estamos (…) Yo sí creo que después de una transición política en Venezuela, puede venir una recuperación económica relativamente rápida”.

¿Agentes externos?
Argumenta Hausmann que en todos los considerandos del Decreto de Emergencia, el presidente Maduro cree que el desastre que está viviendo Venezuela es causado por agentes externos que están destruyendo al país. “Que nos explique, por favor, por qué no están destruyendo a Nicaragua, a El Salvador, a Bolivia. Por qué Bolivia tiene superávit fiscal, inflación de un dígito y un sólo tipo de cambio, y la economía está creciendo si, supuestamente, esta guerra económica debería ser también contra ellos (…) Lo que está viviendo Venezuela no se puede resolver por las personas que, con sus capacidades, crearon esta realidad. Venezuela no puede salir (adelante) sin un cambio político”.
La estrategia que ha definido la MUD, que promueve la salida del gobierno de turno a través de un referéndum revocatorio, a discernimiento de Hausmann es una inversión muy importante de tiempo, y ese período va a ser “el más negro” en la historia de Venezuela.
“El período que va desde que haya un referéndum revocatorio y luego haya una elección y se instale un nuevo gobierno, lo va a vivir (el país) como el más negro de su historia (…) Pero creo que de ahí va a salir un gobierno con un mandato: nunca más vamos a caer en este tipo de desastre. Y ¿Cuáles son las lecciones que tenemos que sacar de esto? ¿Qué es lo que nunca más vamos a permitir que otro gobierno venga a vendernos? ¿Cuáles son las cosas que no podemos permitir que se hagan porque nos ponen en una situación de vulnerabilidad como personas, como familia, como sociedad? Creo que tiene que salir de ahí un aprendizaje social profundo”.

“Trauma” de 1989
La única intención de tomar medidas de políticas de libre mercado fue la del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, cuando Hausmann fue ministro de Planificación, y fracasó. Hausmann  cree que “el trauma” de 1989 se debió a que entre 1986 y 1988 Venezuela se manejó de una forma parecida, aunque no tan desastrosa. 
“El año 89 fue durísimo, pero los 90, 91 y 92 la economía venía creciendo relativamente bien. Digo esto no para justificar las decisiones del gobierno de Pérez, porque a diferencia del 89 la catástrofe la vamos a ver antes de que se tomen medidas, no después, porque la economía está en proceso de implosión. En el momento en que se tomen medidas vamos a comenzar a ver la recuperación. La situación actual y la del 89 tienen similitudes profundas, siendo esta muchísimo más grave, y probablemente tengamos que aprender de esta y otras experiencias para poder salir de donde estamos”.

Consejo
“El consenso básico de una sociedad se refleja en su Constitución. Hay que hacerla cumplir. La Crbv dice que los venezolanos tienen derecho a un referéndum revocatorio, y han dado todas las firmas necesarias. El Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia están jugando con la voluntad popular. El presidente Maduro está escondiéndose de la voluntad popular (…) el país ya le perdió la paciencia al Gobierno y no creo que a Maduro se le pueda dar otra oportunidad”, opina Hausmann.

Venezuela es un país “fuera de control”


José Antonio Gil, Director de Datanálisis en exclusiva para Diario de Los Andes, indicó que el Gobierno aprovechó que la MUD no asumió el Revocatorio a principios de año por estar “desojando la margarita”. “Las discrepancias que si uno quiere enmienda, el otro Asamblea Constituyente, otro calle y renuncia, y otro Referéndum Revocatorio. ¡Por favor! ¿Qué es eso? Qué es esa forma de manejar un país frente a una emergencia nacional que ha terminado en una crisis humanitaria. No voy a decir que la oposición ha sido negligente para asumir los retos que le impone el país, pero sí han sido incapaces”

(Alexander González). José Antonio Gil no tuvo complejos para hablar de la situación del país en su visita por la entidad trujillana. El director de la encuestadora Datanálisis y presidente de la Asociación Civil Centro Democracia, dijo que “Venezuela es un país que está fuera de control”, debido a la aplicación de una política pública destinada a “crear ese descontrol”.
“El Gobierno sabe que las políticas que ha seguido son de desmantelamiento de la producción nacional, de promover la conflictividad entre los venezolanos, de dividir al país como lo hizo muy bien el presidente Chávez con aquel juego de ‘amigo enemigo’, utilizando frases tan lapidarias, agresivas e infantiles como: ‘para el enemigo ni agua’. Frases que se atribuyen a personas con inmadurez emocional, como se le critica al actual eventual candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, que son personas agresivas que dividen a las poblaciones en vez de unirlas”. 

Desestabilización
Gil indicó que no es verdad que la pobreza en Venezuela ha disminuido, sino que por el contrario seguido creciendo. “El Gobierno sigue apostando a que el país se siga descalabrando como una estrategia de destruir lo que existe, háblese de la economía, la institucionalidad, comenzando por el irrespeto a la Constitución, a la cual el Gobierno viola constantemente (…) Ellos están apostando a que la desestabilización golpee a sus ‘enemigos’, que no sólo son la coalición opositora, también son los empresarios, universidades…”.

Desarticulados
Insistió que lo deseable es dejar de lado la confrontación entre las fuerzas políticas del país, pero añade que ese escenario es “bastante difícil”. “Estamos frente a un Gobierno caído, que no existe pero que sigue ahí por la división de los partidos. Tony Blair (ex primer ministro de Inglaterra) dijo que los venezolanos somos unos cobardes y tenemos el gobierno que nos merecemos. Yo creo que no somos cobardes, lo que estamos es desarticulados, porque los partidos políticos que se autodefinen como los canalizadores y organizadores de la sociedad que dicen tener ese liderazgo para esa conducción, en realidad no lo hacen”.

Competencias internas 
A criterio del director de Dtanálisis, los dirigentes opositores están “encerrados en muchas competencias” entre ellos mismos para ver quién va a ser presidente de la República, diputado, alcalde, gobernador… en vez de estar involucrados tratando de unirse”. “No se dan cuanta que por más debilitado que está el Gobierno, tienen por delante a un competidor o ‘enemigo’ fabuloso, que por una parte sigue teniendo una cierta unidad – están muchísimo más unificados que la oposición quizás no por virtud sino por atrición – pero que tiene una pésima gestión a la cual no saben ni cómo defender”.

Incapaces
Explicó Gil que el Gobierno aprovechó una de las debilidades de la, la cual no asumió el Revocatorio a principios de año y a su juicio esto se debió a que la oposición se puso a “desojar la margarita”. “Estuvieron – y creo que están – con las discrepancias que si uno quiere enmienda, el otro Asamblea Constituyente, otro calle y renuncia, y otro Referéndum Revocatorio. ¡Por favor! ¿Qué es eso? Qué es esa forma de manejar un país frente a una emergencia nacional que ha terminado en una crisis humanitaria. No voy a decir que la oposición ha sido negligente para asumir los retos que le impone el país, pero sí han sido incapaces”. 

Urgente unificación
Si el escenario nacional fuere que la oposición lograra desplazar a Maduro del poder este año, el entrevistado comenta que se debe tomar en cuenta estos aspectos: “vas a gobernar con 48 partidos de oposición. Imagínense la presión que recibiría el presidente que elijas desde 48 partidos, cada uno aspirando a un puesto o cargo, eso sería horrible. La unificación de la oposición es muchísimo más urgente de lo que parece”. 

Otra historia
Gil cree que si el año pasado el Gobierno Nacional hubiera flexibilizado la administración de los precios, sincerado el valor del dólar y liberado más la adquisición de divisas, hubiera promovido la creación de empresas mixtas, aumentar los volúmenes de producción petrolera y las exportaciones no petroleras, la historia sería otra.

Secuestrados 
“Estamos secuestrados mental, económica y emocionalmente por el chavismo, donde el secuestrado se enamora del secuestrador. Apenas el secuestrador le echa una picaíta de ojo, apenas un Chávez dice vamos a dialogar aunque sea pa’burlarse de ti, apenas un Maduro le dice a un empresario ‘vamos a dialogar’ pa’burlarse – que fue lo que hizo – bueno se cae en la trampa. Parece que jamás ni nunca ha estado en la mente de los comunistas que gobiernan Venezuela resolver los problemas que nos aquejan, y lo que quieren es profundizar la crisis”, enjuició José Antonio Gil. 


DATOS
Los números de Datanálisis

  • 48 partidos son de oposición. 27 están agrupados en la MUD y 21 más por fuera de ésta. Ninguno de ellos llega a 3% de identificación partidista. Mientras que el Psuv tiene 22% de identificación. 
  • El partido de la MUD (así fue registrado) tiene 17 puntos de identificación partidista, los partidos de oposición que los siguen son: AD 2.5%, UNT 2%, PJ 1.5%, VP 1.4%. 
  • 92.5% de la gente está percibiendo la situación del país como mala, el 55% de éste universo piensa que es muy mala. 
  • La evaluación de la gestión del presidente Nicolás Maduro está valorizada en un 73% como negativa contra un 23% que considera que es positiva. 
  • El 70% de la población aspira que Maduro se vaya del poder, 22% quiere que sea mediante la renuncia este mismo año, y un 48% espera que Maduro sea removido mediante el Referéndum Revocatorio. Hay un 30% de los encuestados que son de la opinión de que Maduro permanezca en el poder, 22% piensa que debe culminar su mandato y un 8% cree que debe reelegirse.
  • Cuando Chávez muere deja 44% de personas que se definían como “Chavista”, esa cifra actualmente se ubica en 24 puntos, en tres años esa fuerza política se ha reducido prácticamente a la mitad. 
  • La escasez de productos va por un 82.3% medida en Caracas, en el interior del país la cifra es superior. 
  • Venezuela es el país más inflacionario del mundo. Según expertos, este año apunta a que sea de 450%. Este sería el tercer año consecutivo de caída del PIB que pudiera ubicarse en un 10%. El FMI ha pronosticado una inflación de Venezuela para este año de entre 700 y 1000 porciento. 



“Nos dirigimos a niveles de mayor conflictividad”

A criterio del periodista Vladimir Villegas, la agenda política de cada uno de los actores políticos en Venezuela se parece muy poco a las necesidades concretas de la ciudadanía que se consume entre largas colas y la desesperanza. “Diálogo no es sinónimo de renuncia a derechos o de claudicación. Es simplemente una herramienta que le ha evitado a la humanidad buena parte de los dolores y traumas que deja la violencia”

(Alexander González).Vistos los acontecimientos en la Organización de Estados Americanos, para el periodista Vladimir Villegas “no queda duda” de que lo que ocurre en Venezuela genera preocupación en todo el continente e incluso más allá. “El conflicto social y político que hoy vivimos los venezolanos es inocultable a los ojos del mundo. Es cierto que básicamente es un asunto entre venezolanos, pero con sus acciones, tanto Gobierno como oposición están admitiendo lo que muchos ya tememos: parece que solos no podemos”, opina el comunicador social.
Villegas argumenta que cada bando, por llamar de alguna manera a los principales protagonistas de la confrontación, busca sus aliados fuera del país y mueve sus piezas con la idea de librar exitosamente la batalla internacional, que a su criterio tiene mucho peso pero que seguramente no será la decisiva. “Es una vana ilusión creer que por una resolución de la OEA o de cualquier otro bloque regional de América o de otras latitudes las cosas se van a resolver en Venezuela”, recalca.

Sin voluntad política
Insiste que aunque hayan grupo de amigos, mediadores, facilitadores o cualquier otra figura similar que haga las veces de correo o de mensajeros entre las partes, pero si al final no existe una sincera voluntad política esas figuras (como hoy la encarnan los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos) fracasarán en su intento de lograr que se convoque a un diálogo y una negociación política que generen no sólo confianza sino resultados concretos.

Mínimo de acuerdos
“Lo decía el propio Elías Jaua, diputado y dirigente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela, en entrevista que recogieron diversos medios: ‘Es necesario que se llegue a un mínimo de acuerdos para que la confrontación política no impacte al pueblo’. Y uno se pregunta si Elías puede dar fe de que en esta oportunidad para el Gobierno sí hay real interés en que el diálogo llegue a buen puerto”. 

Amnistía es una exigencia 
El periodista recordó lo que públicamente le pidió al presidente Nicolás Maduro, cuando se dio aquel primer encuentro en Miraflores, el 26 de febrero de 2014, cuando se instaló la llamada Conferencia de Paz. “En ese entonces le dije a Maduro que era necesaria una prueba de amor para que el llamado a diálogo fuera creíble. Me refería, por ejemplo, a la amnistía, que hoy sería un buen punto de partida de un diálogo auténtico”.
Considera Villegas que la amnistía sigue siendo una exigencia de densos sectores del país, por ese paso cree que lógicamente sería bien recibido, aunque añade que hoy luce insuficiente, dada la complejidad de la crisis que vivimos en todos los órdenes. “Más que mínimos acuerdos, la hora actual reclama un gran acuerdo nacional para evitar la confrontación violenta y para darle viabilidad a las decisiones que hay que adoptar en un país donde la gente más pobre paga los platos rotos y comienza a perder la paciencia en forma acelerada”.

Sin unanimidad 
Insiste que la agenda política de cada uno de los actores se parece muy poco a las necesidades concretas de la ciudadanía que se consume entre largas colas y la desesperanza.
“No hay unanimidad en ambos sectores con respecto al diálogo. Unos lo invocan, otros lo tirotean. En el caso de la oposición, comienzan a surgir diferencias públicas sobre el tema e incluso sobre el rumbo a seguir. Mientras tanto observamos casi con impotencia que nos dirigimos a niveles de mayor conflictividad”, enfatiza Villegas. 

Clap: ¿solución?
A criterio del periodista, la distribución de alimentos por la vía de instancias sometidas a control político partidista, como es el caso de los llamados Clap, puede terminar siendo peor remedio que la enfermedad. “Abarcan a un pequeño sector de la población, no hay garantías de una actuación alejada del sectarismo y es altísima la probabilidad de que sucumba a vicios como la burocracia y la corrupción”.

Acuerdo nacional
Exhorta a la búsqueda de un acuerdo nacional para enfrentar la grave crisis política, económica y social, y a su discernimiento eso implica ampliar la convocatoria del diálogo, “si es que éste se convierte en realidad”, agrega. 
“Instituciones como las universidades, las distintas congregaciones religiosas, los medios de comunicación social, los gremios empresariales, los sindicatos en su más amplia expresión, deben ser escuchados. La Constitución tiene en su contenido las soluciones democráticas a las dificultades que nos colocan en medio de esta gran emergencia nacional”, indica.

¿Hacia dónde vamos?
Villegas dice entender y asumir que el diálogo no es una buena palabra para una gran cantidad de personas, y sus puntos de vista los respeta, pero afirma tener claro que tarde o temprano, antes o después de una gran confrontación, hacia allá deben ir las coaliciones políticas que hacen vida activa en el país. “No hay mejor opción que esa. Diálogo no es sinónimo de renuncia a derechos o de claudicación. Es simplemente una herramienta que le ha evitado a la humanidad buena parte de los dolores y traumas que deja la violencia”.


Revocatorio no es sinónimo de golpe
Vladimir Villegas se refirió al mecanismo de Referendo Revocatorio y aseguró que no debe ser obstaculizado por ser un derecho consagrado en la Constitución nacional. “Todo lo que implique consultar a los ciudadanos es sano para la democracia, por lo tanto no debemos temerle como su se tratara de un golpe”, expresó.
FOTO 1. Villegas: Tarde o temprano, antes o después de una gran confrontación, las coaliciones políticas que hacen vida activa en el país deben dialogar. Gráfica: Cortesía