Ricardo Hausmann: no hay posibilidad de conseguir una solución a la crisis con el actual Gobierno. Para el ex ministro venezolano, que la gente esté dispuesta a pasar horas y horas de cola para ver si come algo, es el reflejo del fracaso en la conducción económica y social del país
(Alexander González). Ricardo Hausmann, ministro de Planificación del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, hoy director del Centro para el Desarrollo Internacional y profesor de Economía del desarrollo en la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard, concedió una entrevista a la periodista venezolana Aymara Lorenzo, publicada en El Estímulo. Reseña la comunicadora que este venezolano tiene trazadas en su pizarra algunas líneas de acción en el caso de la crisis que atraviesa Venezuela.
Colapso histórico
Hausmann dice que ante el error estratégico en que persiste el heredero de Chávez para gobernar, no hay posibilidad de solución, por lo que está convencido de que es inevitable un cambio en las ideas para ejercer el poder. Reflexiona que lo que viven los venezolanos dejará un gran aprendizaje, pero también profundas cicatrices por la magnitud de la destrucción del Estado y de la sociedad.
“He trabajado en alrededor de 59 países y nunca he visto una crisis como la que Venezuela está enfrentando (…) un colapso en tantas dimensiones y con un costo social de tal magnitud que no tiene similitudes históricas (…) hay pocos casos en la historia con los que se pueda comparar la inflación y la hiperinflación. Y en esos pocos casos no hubo el resto de los colapsos en materia de educación, salud, de electricidad, seguridad”.
Desinformados
Ante la posibilidad de tomar correctivos en materia económica, Hausmann considera que el Gobierno ha invertido —y ha sido muy efectivo— en desinformar. “Esconde la información sobre lo que está pasando, ni siquiera quiere saber lo que está pasando; manda a parar la recolección de datos porque no le va a gustar leerlos si los recolectaran”.
El especialista en planificación estratégica añade que los venezolanos no tienen conocimiento de la magnitud del problema. “Yo paso mucho más tiempo del que quisiera tratando de averiguar cuál es la situación de Venezuela, pero con muchísimas dudas sobre una cantidad de cosas porque este es el gobierno más opaco que hay en el mundo hoy”.
Detalla Hausmann que Venezuela es el único país del mundo que tiene el retraso más grande en sus obligaciones de información al Fondo Monetario Internacional (FMI). Afirma que la última vez que se informó completamente lo que estaba ocurriendo fue en 2004. “El FMI es una organización que está plenamente informada de lo que sucede en Ecuador y le presta plata a Ecuador. También de lo que pasa en Nicaragua, pero nadie está informado de lo que ocurre en el país, y la oposición se está tratando de imaginar la magnitud del problema. Parte del problema es entender qué es lo que no entendemos”.
Sustituir la sociedad
Reprocha el ex ministro que hemos caído en una dinámica donde pensamos que todos los problemas tiene que resolverlos el gobierno, no que estos problemas los resuelve la sociedad. “La sociedad lo que necesita es el acompañamiento del gobierno, pero no que este los resuelva. Para eso existe el mercado, la iniciativa privada. ¿De cuándo a acá los gobiernos son responsables de que haya comida? La comida la genera el mercado, los agricultores, los agroindustriales; las medicinas las genera el sector farmacéutico, no es que todas las cosas dependen de que el gobierno haga algo, sino que el gobierno empodere a la sociedad para que esta pueda hacer cosas”.
Critica que el gobierno ha querido controlar y sustituir a la sociedad en un conjunto de actividades que no sabe administrar: “se agarró el acero y lo quebró; al sector cemento lo hundió, también al azucarero; hizo lo mismo con el sector automercado y ellos mismos dicen que el Bicentenario (la red de distribución de alimentos del Estado) es un desastre. Es un gobierno que ha tratado de sustituir a la sociedad y ha fracaso como Estado”.
Camino a seguir
Para Hausmann está muy claro el camino que hay que seguir: devolver el poder a la sociedad para que resuelva los problemas que tiene y tener un Estado que la acompañe, que la eduque, que la resguarde, que le provea la infraestructura necesaria, que adjudique los conflictos de manera justa, pero que no pretenda sustituir a la sociedad.
El declarante es enfático al señalar que no hay posibilidad de conseguir una solución a la crisis con el actual gobierno. “Esta es una crisis creada por las personas y las personas pueden salir de esta crisis. Venezuela no tiene por qué vivir en esta situación. No es que nos cayó una plaga, fue creada por error tras error, crimen tras crimen, que nos han llevado a donde estamos (…) Yo sí creo que después de una transición política en Venezuela, puede venir una recuperación económica relativamente rápida”.
¿Agentes externos?
Argumenta Hausmann que en todos los considerandos del Decreto de Emergencia, el presidente Maduro cree que el desastre que está viviendo Venezuela es causado por agentes externos que están destruyendo al país. “Que nos explique, por favor, por qué no están destruyendo a Nicaragua, a El Salvador, a Bolivia. Por qué Bolivia tiene superávit fiscal, inflación de un dígito y un sólo tipo de cambio, y la economía está creciendo si, supuestamente, esta guerra económica debería ser también contra ellos (…) Lo que está viviendo Venezuela no se puede resolver por las personas que, con sus capacidades, crearon esta realidad. Venezuela no puede salir (adelante) sin un cambio político”.
La estrategia que ha definido la MUD, que promueve la salida del gobierno de turno a través de un referéndum revocatorio, a discernimiento de Hausmann es una inversión muy importante de tiempo, y ese período va a ser “el más negro” en la historia de Venezuela.
“El período que va desde que haya un referéndum revocatorio y luego haya una elección y se instale un nuevo gobierno, lo va a vivir (el país) como el más negro de su historia (…) Pero creo que de ahí va a salir un gobierno con un mandato: nunca más vamos a caer en este tipo de desastre. Y ¿Cuáles son las lecciones que tenemos que sacar de esto? ¿Qué es lo que nunca más vamos a permitir que otro gobierno venga a vendernos? ¿Cuáles son las cosas que no podemos permitir que se hagan porque nos ponen en una situación de vulnerabilidad como personas, como familia, como sociedad? Creo que tiene que salir de ahí un aprendizaje social profundo”.
“Trauma” de 1989
La única intención de tomar medidas de políticas de libre mercado fue la del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, cuando Hausmann fue ministro de Planificación, y fracasó. Hausmann cree que “el trauma” de 1989 se debió a que entre 1986 y 1988 Venezuela se manejó de una forma parecida, aunque no tan desastrosa.
“El año 89 fue durísimo, pero los 90, 91 y 92 la economía venía creciendo relativamente bien. Digo esto no para justificar las decisiones del gobierno de Pérez, porque a diferencia del 89 la catástrofe la vamos a ver antes de que se tomen medidas, no después, porque la economía está en proceso de implosión. En el momento en que se tomen medidas vamos a comenzar a ver la recuperación. La situación actual y la del 89 tienen similitudes profundas, siendo esta muchísimo más grave, y probablemente tengamos que aprender de esta y otras experiencias para poder salir de donde estamos”.
Consejo
“El consenso básico de una sociedad se refleja en su Constitución. Hay que hacerla cumplir. La Crbv dice que los venezolanos tienen derecho a un referéndum revocatorio, y han dado todas las firmas necesarias. El Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia están jugando con la voluntad popular. El presidente Maduro está escondiéndose de la voluntad popular (…) el país ya le perdió la paciencia al Gobierno y no creo que a Maduro se le pueda dar otra oportunidad”, opina Hausmann.







0 comentarios:
Publicar un comentario