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viernes, 7 de marzo de 2014

“Nunca el pueblo venezolano se sintió tan comprendido por un Presidente”

Para el economista Víctor Álvarez, el Comandante Chávez dejó como legado todo un marco legal y un entorno institucional, sobre el cual descansa la posibilidad real de construir un nuevo modelo productivo bajo el control de los trabajadores directos y de la comunidad organizada
(Alexander González) Víctor Álvarez cuenta que conoció al Comandante junto a Arias Cárdenas, en un encuentro que coordinó el capitán trujillano Gerardo Márquez (uno de los oficiales del 4F), por allá en 1990. "Gerardo y yo habíamos compartido las luchas estudiantiles en Valera. Al graduarnos de bachilleres tomamos rumbos distintos. Yo me fui a estudiar en la Universidad de La Habana y él se alistó en la Academia Militar. Al principio no podía entender esa decisión de mi compañero de luchas de ser parte de un ejército que los estudiantes considerábamos como un cuerpo represivo. Pero cada vez que regresaba de Cuba y nos reencontrábamos, él me explicaba que no era como yo pensaba, que en el Ejército estaba creciendo una juventud patriota cada vez más indignada por la descomposición ética y moral de las élites políticas, militares y económicas. Al graduarme y volver a Venezuela, Gerardo y Pedro Carreño me captaron para apoyar la rebelión cívico-militar que tenía como objetivo derrotar la corrupción, la pobreza y la exclusión social".

Consternado por el "Caracazo"
Víctor relata que su primera impresión al conocer a Chávez, se dio en medio de una conversación muy fraternal, detalla que le conmovió mucho lo consternado que seguía por la reciente masacre del "Caracazo". "Tenía una posición muy crítica ante la sumisión de Carlos Andrés Pérez, quien dejó imponerse las políticas antipopulares del FMI y el Banco Mundial. Fue una larga conversación que terminó a altas horas de la noche. Al terminar, Arias Cárdenas se encargó de repartirnos en su carrito. Dejamos al Comandante Chávez en el Palacio Blanco y antes de entrar se lanzó a toda voz un poema que le había escrito a Felipe Antonio

Álvarez explica que cuando conoció a Chávez (1990), estaba muy reciente la caída del Muro de Berlín (1989). "Luego vino el trauma que nos dejó a los socialistas el colapso del socialismo soviético. Era la noticia del momento y lo que se veía venir. Desde entonces Chávez vio con claridad que para no reeditar esa historia, el poder económico tenía que pasar a manos del pueblo, evitar que fuera secuestrado por una élite burocrática privilegiada, que se alejaba de las mayorías y se dedicaba a disfrutar las mieles del poder".

Argumenta que Chávez fue consecuente con aquella conversación. "Como Presidente dedicó a ese objetivo buena parte de sus decisiones económicas más importantes: emprendió el rescate de Pdvsa para reorientar la renta petrolera en función de la inversión social, creó el Banco del Pueblo, el Banco de la Mujer, el Ministerio de la Economía Popular -que luego se transformó en el Ministerio de las Comunas-, impulsó las leyes de las Comunas, del Sistema Económico Comunal y del Poder Popular". Para el economista, el Comandante Chávez dejó como legado todo un marco legal y un entorno institucional sobre el cual descansa la posibilidad real de construir un nuevo modelo productivo bajo el control de los trabajadores directos y de la comunidad organizada.

Su proyecto, mi proyecto
Acosta Carles, quien cayó muerto en los sucesos del ‘Caracazo'. Eso me impresionó".
Víctor Álvarez sostuvo que Chávez no tuvo que convencerlo para apoyar su proyecto de país, ya que era el mismo que él defendía. "Desde mis primeras luchas en los liceos ‘Ciudad de Valera' y ‘Rafael Rangel', yo también estaba comprometido con el ideal de una Patria libre y soberana, con un país libre de desempleo, pobreza y exclusión social. Soñaba con una nación decente, donde todos pudiéramos vivir con alegría y dignidad. Lo que sí me incentivó fue su libertad de pensamiento, su apertura a nuevas ideas. Nunca lo sentí preso de dogmas".

Difíciles momentos
El economista señala que su primera tarea en el gobierno del Presidente Chávez fue como Director Ejecutivo del Consejo de Desarrollo Industrial, entre 1999 y 2000. Luego del Golpe de Estado, Chávez lo llamó por teléfono para que asumiera el Viceministerio de Industria. "Eran tiempos difíciles, nadie quería asumir cargos en un Gobierno que se tambaleaba y parecía que tenía los días contados. Me enfrentaba a una prueba de valor y de mis convicciones que no podía eludir".

Argumenta Álvarez que asumió la tarea en medio de un odio exacerbado por parte de quienes se obstinaban en derrocar al Presidente. "Éramos Gobierno, pero aún así nos caceroleaban y agredían violentamente en los sitios públicos, incluso donde vivíamos. Me marcó como persona la confianza de Chávez en que la revolución triunfaría. Su fe era impresionante. Aún en los momentos más difíciles, nos contagiaba con su entusiasmo, su fuerza, su valor. Era incansable. No daba ni pedía tregua. Estaba convencido de la necesidad histórica de librar esos conflictos, tenía la certeza de que cada victoria serviría para consolidar las fuerzas del pueblo y barrer todo aquello que se le opusiera al proceso de cambio que él estaba liderando".

Pensaba en los pobres
Álvarez relata que en los días del paro empresarial y el sabotaje petrolero se desató una enorme fuga de capitales, las reservas internacionales caían "palo abajo" y el poder de compra del bolívar se erosionaba, Chávez no vaciló en tomar la medida de control de cambios y aplicar un fuerte torniquete para evitar el desangramiento que habría quebrado las finanzas públicas. "Eran los primeros años de la Revolución, cuando se inició también la lucha contra el latifundio y se comenzaron a lanzar las primeras misiones sociales. Chávez pensaba en los pobres, en los excluidos, en los invisibilizados. Sus decisiones en materia económica siempre estuvieron vinculadas a un principio rector que nos repetía a cada rato: ‘Si queremos acabar con la pobreza hay que darle el poder a los pobres'.

Víctor resalta que veía en el Comandante una constante preocupación por no defraudar la confianza del pueblo. "Confiaba en los informes de sus ministros, pero más confiaba en la voz del pueblo. Por eso siempre hacia los Aló Presidente en un lugar distinto, por eso realizaba tantos actos a lo largo y ancho del territorio nacional. Era su manera de estar en contacto permanente con el sentir del pueblo, de escuchar y atender el clamor popular. Nunca el pueblo venezolano se sintió tan comprendido por un Presidente".

Un valerano ex Ministro de Chávez
Víctor Álvarez es valerano de nacimiento. Investigador del Centro Internacional Miranda (CIM). Autor de libros como: "Venezuela: ¿Hacia dónde va el Modelo Productivo?", "Del Estado burocrático al Estado comunal" y "Claves para la Industrialización Socialista". Después de los acontecimientos de abril 2002, asumió varios cargos de la administración pública, entre los más destacados están: Ministro de Industrias Básicas; Presidente de la CVG; Director de Pdvsa; Presidente del Banco de Comercio Exterior y Viceministro de Industrias.

“Dale a Trujillo lo que hasta el momento no he podido darle”

El Gobernador del estado Trujillo habla de sus vivencias junto al Presidente Hugo Chávez. Cuenta que entre las responsabilidades que el líder revolucionario le encomendó, estuvo la de resguardar la seguridad de sus hijos cuando el país estaba atravesando por un golpe de Estado en el año 2002 

(Alexander González) Henry Rangel Silva era cadete de la Academia Militar cuando conoció a Hugo Chávez Frías, quien para el año 80 aproximadamente tenía el rango de Teniente. "Chávez se caracterizaba porque era un hombre que nos trataba diferente a los demás oficiales, incluso cuando tomaba acciones disciplinarias con quienes cometían algún tipo de falta". 

Rangel Silva comenta que el Presidente Chávez siempre trabajó mucho el discurso de Bolívar. "A él le gustaba conversar con la gente y orientarlas". Rangel cuenta que su primer encuentro con Chávez fue en medio de una orientación colectiva que él le estaba dando al tercer año de la Academia Militar producto de una mala acción colectiva, "esa orientación duró como dos horas", detalla. 

"Nos impactaban mucho sus relatos sobre la historia de Maisanta, nos enganchó bastante esa historia, incluso teníamos la costumbre de llamarlo Maisanta, ese se convirtió como una especie de apodo del Comandante. Esa historia la tomamos al inicio como una fábula, pero luego se convirtió en un camino a seguir". 

En el 4F de 1992 
"La rebelión estaba planificada para que fuera el 6 de febrero, no esperábamos que se diera el 4, el Comandante siempre daba sorpresas. Al momento que nos informaron que el plan iba, todo se convirtió un despelote. La gente iba a buscar boinas rojas y los brazaletes tricolores, por la simbología que el Comandante les había impregnado a éstos. Se nos acabaron los brazaletes y las boinas, yo estuve a punto de caerme a golpes con otro capitán por una bolsa de brazaletes", recordó el Gobernador. 

Explicó que después que Chávez se entregó, junto a sus militares insurreccionados, ya Rangel Silva había metido un "montón" de gente presa; "luego prácticamente les entregué las llaves y les dije que me metieran preso a mí, pero en las celdas lo que había era como un comité de bienvenida, estábamos presos y estábamos más alegres que el carrizo porque ya sabíamos el impacto que había tenido esa rebelión", comentó en medio de risas. 

"Llévate a mis hijos" 
"En el golpe del año 2002 me tocó a mí una tarea poco conocida que el Comandante apreció mucho, que fue la protección de sus hijos. Antes de eso, se hizo un Aló Presidente aquí en Trujillo, y él me dijo: ‘mira yo quiero que tú te encargues de mis hijos'. El 11 de abril de 2002 él me mandó a llamar, allí estaban sus hijos que no querían separarse de él, y el Comandante me recalcó: ‘te voy a encargar algo, lo que yo más quiero en la vida, mis hijos, cuídamelos'. Yo acepté la misión. A media noche me llamó y me dijo: ‘muévete de dónde estás, estás en peligro'. Obviamente nos movimos, yo llevé a sus hijos y a su nieta desde Caracas a la casa de Reyes Reyes en Lara, quien era Gobernador para el entonces. Por cierto, hay algo que tampoco se sabe mucho, Chávez tenía una dolencia en una pierna, porque a él lo golpearon en la coyuntura de ese golpe". 

Muy cuidadoso 
En noviembre de 2010, según medios nacionales, Rangel Silva declaró en una entrevista que las Fuerzas Armadas Nacionales estaban "casadas con el proyecto político socialista", el general indicó: "cuando Chávez escuchó la grabación de esa entrevista, y la comparó con la información que emitieron los medios de comunicación dijo: ‘no, esto es otra cosa, vente para consejo de Ministros'; allí anunció mi ascenso a general... Esas declaraciones sirvieron para que él retardara el nombramiento del Ministro de Defensa, porque ya Mata Figueroa había cumplido sus años de servicio y estaba en un período de prórroga. El Presidente decía que nombrarme Ministro bajo ese ataque internacional no era conveniente, él fue siempre muy cuidadoso. Él quería nombrarme desde 2011, pero pasó todo ese año y finiquitó esa decisión en 2012". 

Rangel Silva sigue relatando: "el 6 de enero Chávez llegó a Guanare, estado Portuguesa, para colocar una ofrenda a la Virgen Patrona de Venezuela, en la Basílica Santuario Nacional Nuestra Señora de Coromoto, en agradecimiento a su recuperación. Ese día él afirmó que iba a pagar una promesa no sólo por la salud de él, sino por la salud del pueblo venezolano". El mandatario regional destacó que Chávez siempre enfatizaba sobre el carácter cristiano de la Revolución Bolivariana. 

"Por diversas circunstancias no planificadas yo lo acompañé ese día, y de manera sorpresiva, yo no sabía, me nombró Ministro de la Defensa, dijo algo así como: ‘designo a este buen soldado como nuevo Ministro de la Defensa'. De ahí nos fuimos para la casa de su papá, que estaba de cumpleaños, él andaba muy contento, la familia comentaba: ‘Hugo sí está contento chico, parece que fuera a él a quien nombraron Ministro'. Bromeaban conmigo diciéndome: ‘ya eres Ministro, el Ministro que está casado con la Revolución', (risas). 

Su tesoro 
Rangel Silva enfatiza que Chávez cuando tomaba decisiones en materia militar, siempre pensaba en la paz, pensaba mucho en preservar la Fuerza Armada. "Él medía cualquier decisión en el ámbito de la defensa para que no causara efectos negativos sobre la Fuerza Armada, le gustaba tomar casi todas las decisiones dentro de la Fanb... su Fuerza Armada era su tesoro". El Gobernador añade que en los diversos cargos que tuvo llamaba a Chávez por las noches para notificarle algunas novedades, a veces a las diez u once, y cuenta que esas llamadas le quitaban el sueño hasta las tres de la madrugada. 

Misión para Trujillo 
"El 27 de octubre de 2012, el Comandante me consultó, y me propuso la candidatura a la Gobernación del estado Trujillo, me dio 24 horas para darle la respuesta. Cuando se oficializó mi designación como candidato, él me comentó: "Anda, llévale, entrégale, dale al pueblo de Trujillo lo que yo hasta el momento no he podido darle", al hacer este testimonio, en el rostro del Gobernador se reflejó la tristeza. 

"Yo identifico a Chávez como un maestro de maestros, un revolucionario, un gran líder. En lo personal fue el maestro de toda mi vida, y lo sigue siendo.

Por eso creo que al cumplirse un año de su lamentable partida física, el llamado es a honrar la memoria del Comandante, a través de la acción. Chávez no se ha ido, si nosotros seguimos practicando sus enseñanzas, nunca se irá. Eso lo digo con firmeza porque fueron 32 años al lado de él, sobre todo los últimos 15 años". 

Hombre de confianza 
 Durante el Gobierno de Chávez, Henry de Jesús Rangel Silva, estuvo a cargo del Consejo Nacional de la Vivienda (Conavi). En 2005, fue nombrado director de la antigua Disip, servicio de inteligencia del Gobierno venezolano, con el objetivo de reestructurar el organismo. En julio de 2008 resultó ascendido a general de división; en julio de 2009 se desempeñó como director de la Cantv; en el 2010 asume una nueva responsabilidad como Comandante Estratégico Operacional de las Fuerzas Armadas y, en enero del año 2012, Silva fue nombrado Ministro del Poder Popular para la Defensa, para luego ser candidato a la Gobernación de Trujillo, la cual ganó el 16 de diciembre de 2012 con una amplia ventaja.