sábado, 19 de enero de 2013

Uso excesivo de fuegos artificiales limita asistencia a las misas de aguinaldo


70% de los consultados asegura que personas cercanas han sufrido incidentes
(Alexander González ECS)

La iglesia católica venezolana celebra con especial énfasis el llamado tiempo de Adviento (preparación al nacimiento del Niño Jesús) desde el  16  hasta el 24 de diciembre, que anticipa la solemne  misa de Noche Buena. Cuenta la tradición que se ovacionan nueve eucaristías generalmente a las 5 de la mañana en honor a la Virgen María con cantos de parrandas, acompañados de cuatro, tambor, charrascas, furrucos y la contagiosa alegría de sus ejecutantes,  que simboliza los nueve meses de gestación que pasó la santísima madre para traer al mundo a Jesucristo, Dios hecho hombre.

Lanzar cohetones que marcan la culminación del rito religioso y luego marcharse a las actividades diarias particulares de cada quien, invadidos por un profundo regocijo y amor por el prójimo era la rutina tradicional. Sin embargo, cada año a consecuencia del uso excesivo de los fuegos pirotécnicos, los feligreses dejan de asistir a las misas de aguinaldo para evitar las consecuencias que producen los mismos.

Con el fin de profundizar en el tema, se realizó una encuesta el 27 y 28 de diciembre del año 2012, a 50 adultos católicos de la comunidad de La Paz Parte Alta que pertenecen a la parroquia eclesiástica San Juan Bosco, del municipio Valera. El 78% de los encuestados (39), aseguran sentirse aludidos por los juegos pirotécnicos, posicionando esta causa como el principal fundamento por el cual no cumplen con la tradicional misa de aguinaldo.

El problema repercute en los creyentes católicos, ya que en la encuesta reseñada anteriormente, un 70% (35) de los consultados asegura que personas cercanas a los mismos, han sufrido incidentes con los fuegos artificiales que “lanzan indiscriminadamente” a las afueras de la iglesia San Juan Bosco.

Mediante selección aleatoria a cinco de los encuestados, se corroboró la información recopilada en seis sesiones de observación directa en las misas de aguinaldo. Con los entrevistados se hizo comparaciones entre la asistencia a las misas de aguinaldo en el año 2012 y años anteriores, lo que arrojó como resultado que la participación de los feligreses ha disminuido considerablemente, según la percepción de los colaboradores que pidieron resguardar su identidad.

“Los adolescentes son los autores físicos del uso inconsciente de la pólvora y, en la mayoría de los casos, ni siquiera entran a la iglesia, simplemente se quedan a las afueras para jugar entre sí con los fuegos artificiales, afectando de manera negativa y repudiable a los creyentes”, aseguró uno de los contribuyentes.

Tradición religiosa

Las misas de aguinaldo nacen en lugar del culto al sol, porque para los cristianos, Cristo es el nuevo sol de Justicia y de Salvación, con la Santísima Virgen como aurora de salvación, según criterios de la iglesia Católica. Por un lado se celebra el “nacimiento del sol” como símbolo de Jesús referido en la cita Bíblica de Lucas 1,78: Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el Sol que nace de lo alto”; y por el otro, se integra el significado de aguinaldo en la Navidad. La palabra “aguinaldo” significa en Venezuela no sólo regalo navideño, sino más bien regalo del Niño Dios, canción de navidad o villancico.

Las misas se celebraban a las cinco de la madrugada generalmente, de manera que los últimos cánticos coincidan con la salida del sol material, símbolo del Sol Espiritual, Jesús el Cristo. Los aguinaldos y villancicos que se cantan durante las misas también representan una alabanza al Sol Espiritual. Según el padre Miguel Ángel Castillo, párroco de la iglesia San Juan Bosco, los aguinaldos no son otra cosa que la “expresión del sentimiento ansioso de la humanidad a través de la voz poética”.

El historiador Guido Hidalgo, profesor universitario del Núcleo Universitario “Rafael Rangel” (Nurr), explicó que en Venezuela, las misas de aguinaldo se comenzaron a celebrar en la época de la colonia. “Toda persona podía asistir al ritual cristiano en la madrugada, antes de ir a sus labores”, dijo el historiador y agregó que en todas las misas, comenzando el 16 de diciembre, se ora por un tema en particular, por ejemplo, por la  parroquia, por la comunidad, entre otros.

“Los indios y los esclavos asistían a la eucaristía y no habiendo quien las animara, ellos mismos se encargaron de hacerlo con música, con los instrumentos que sabían tocar, como cuatro y maracas" aseguró Guido, y agregó que las misas de aguinaldo se han ido nutriendo de otras culturas, como la incorporación de la Gaita Zuliana.

En la encuesta referida anteriormente, el 92% (46) de los consultados provienen de zonas rurales con un nivel de educación primaria y, según el historiador Guido, las misas de aguinaldo se siguen manteniendo ya que en que las culturas campestres se hace mayor esfuerzo para conservar las tradiciones religiosas.

El rol de la pirotecnia

La Navidad es motivo de fiestas, gaitas, misas, y montones de hallacas. Los niños además aguardan por las sorpresas y regalos que les traerá el niño Jesús.

El sociólogo y profesor universitario del Neurr,Francisco Crespo, asegura que en las celebraciones religiosas era normal que en la culminación de las festividades se encendieran juegos pirotécnicos para alabar a un santo en particular, a alguna fiesta o agasajo religioso, pero para dicha labor, existía una persona especializada para hacerlo, al que denominó “polvorero”.

“Las luces y los sonidos que producen los fuegos artificiales, originarios de la antigua China, exaltan los instintos de adrenalina en las personas, en este sentido la labor del ‘polvorero’ se ha masificado por distintas razones sociales, sobre todo familiares, y ya no se hace para enaltecer una creencia, sino por diversión personal”, enfatizó el sociólogo.

Realidad y legalidad

Según información divulgada en el programa televisivo Contrastes, transmitido en el canal del Estado VTV el día 06/12/12, Venezuela en particular es uno de los países en donde más proliferan los fuegos artificiales, y pese a las leyes que prohíben su venta indiscriminada, muchas personas en el mes de diciembre cuentan con un verdadero arsenal de pólvora.  Los nombres de algunos de ellos son: cebollitas detonantes, minifosforítos, triquitraquis, tortas misiles, cohetones, tumbar ranchos, estrellitas, bombeadores, bolas del diablo, King kong, mata suegra, bin ladem, entre otros. Sólo con estas denominaciones, los padres (ya que quienes usan con mayor frecuencia estos artefactos son los niños y adolescentes) pueden imaginarse el potencial peligro que estos explosivos tienen en las manos de un infante.

La Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna), estipula en su artículo n° 262 (Suministro de fuegos artificiales): “quien venda, suministre o entregue a un adolescente fuegos artificiales, será penado o penada con prisión de tres meses a un año. En estos casos, según la gravedad de la infracción, se podrá imponer igualmente el cierre por tiempo temporal o definitivo del establecimiento”. En este sentido, el Consejo Municipal de Derecho del Niño y Adolescente (Cmdnna) del municipio Valera, ha desarrollado campañas de concienciación para aplicar éste artículo de la Lopnna con campañas como: “Deja que tus manos contemplen la navidad”.

Efectos y recomendaciones

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (Ine), todos los años se registran cientos de lesiones ocasionadas por el uso inapropiado de estos juegos pirotécnicos en las afueras de las parroquias eclesiásticas y demás espacios públicos. Las emergencias atienden a un sin número de quemaduras, pérdida de dedos, lesiones oculares, ataques de asma (humo, olor a pólvora), envenenamientos. Por otro lado los incendios y explosiones de mayor envergadura, han cobrado la vida de personas que almacenan grandes cantidades de fuegos artificiales.

Como los niños y adolescentes representan la población que le da mayor uso a los fuegos artificiales y, en este sentido también representan a la población más vulnerable, el Cmdnna-Valera recomienda no dejar nunca a un niño sin supervisión cuando juegue con estos explosivos, enseñar los peligros y consecuencias que pueden ocasionar los juegos pirotécnicos (quemaduras, ruptura de una lata por ejemplo), leer cuidadosamente las instrucciones de uso y desconfiar de aquellos fuegos artificiales con mechas cortas o que presenten dobladuras o defectos, utilizar anteojos protectores con guantes de cuero y utilizar un espacio abierto que no ponga en riesgo la integridad física y emocional de otras personas.

En este sentido se confronta una malversación del uso de los fuegos artificiales y la tradición de asistir a las misas de aguinaldo. El sociólogo Crespo sentencia que “si los creyentes se mantienen firmes en su fe católica, seguirán asistiendo sin importar el riesgo de resultar afectados por el uso inconsciente de estos juegos a las misas de aguinaldo, de lo contrario podrían verse afectadas con el proceso evolutivo de las culturas, dejando como resultado posibles y hasta radicales cambios”.

0 comentarios:

Publicar un comentario