A criterio del presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, la salida de Rafael Ramírez del Ministerio del Petróleo y de Pdvsa, abre la puerta a otros actores en el sector petrolero, quienes jugarán un papel hasta ahora “impredecible pero le quitan el poder y control económico a Ramírez”
(Alexander González) Para el economista Luis Vicente León, el “modelo económico del Gobierno Nacional sigue siendo intervencionista y controlador”; argumentó que las medidas tomadas por el Presidente de la República “definitivamente no ataca la causa de la crisis en el país”. Esto lo dijo en una entrevista concedida al Diario de Los Andes, a propósito de su visita al estado Trujillo.
El también presidente de la encuestadora Datanálisis expresó que si el Ejecutivo Nacional no impulsa acciones para atender el núcleo de la crisis económica y si no reconoce la magnitud del problema, estaría escogiendo el escenario del status quo, que significa un deterioro progresivo y que ha su criterio es el camino por el cual sigue apuntalando el Presidente Nicolás Maduro.
“Es necesario tener cuidado, porque no creo que estemos en ningún punto de inflexión ni en una crisis política, porque Maduro sigue teniendo suficiente popularidad y control institucional, mientras que la oposición no está en capacidad de capitalizar la frustración de la gente”, sostuvo.
Un precio justo de la gasolina debería ubicarse en 4 bolívares por litro (según el economista Víctor Álvarez), con el objetivo de cubrir su costo de producción y distribución. Al precio actual de 0,0095 Bs/Litro, el aumento representaría un incremento de 299.000%. ¿Está la economía venezolana y sus agentes económicos en condiciones de absorber un impacto de este tipo?
“El actual precio de la gasolina es absurdo. Se están tirando por el bajante de la basura miles de millones de dólares en el subsidio del combustible que bien pudieran destinarse para la adquisición de medicinas y alimentos que tanto falta. Por supuesto que tomar medidas de ajuste económico sería costoso e impopular, el tema es que es indispensable e ineludible. Es necesario rectificar los convenios con otras naciones, porque es insostenible mantener ‘precios solidarios’ internacionales en medio de una crisis mayúscula. Venezuela no está para ayudar a otros países sino más bien para recibir ayuda. El país ya no puede sobrevivir a un subsidio de esta magnitud. Ahora bien, el debate debe centrarse en qué parte de la población está en condiciones de pagar un aumento de la gasolina y cómo pudiera hacerlo, por ejemplo: dependiendo del recorrido que haga el usuario de un vehículo, el aumento de la gasolina pudiera variar”.
Sobre el sistema biométrico ¿Cuál es la lectura que le da a esta iniciativa gubernamental? ¿Garantiza la lucha contra el contrabando? ¿Estamos en condiciones tecnológicas para mantener un sistema de esta categoría?
“La implementación del sistema biométrico no es una medida que resuelve el problema económico, puede que impacte en el modus operante de algunas mafias, pero su aplicación en masa es costosísima (hablando monetariamente). Además creo que contribuiría a desviar la mercancía. En la zona fronteriza pudiera tener un impacto significativo porque el contrabando es manejado por mafias que sacan camiones y camiones de alimentos; mafias que compran barato y venden caro, todo esto por una distorsión de la economía. Pero en el resto del país es inaplicable este nuevo control, además no estamos en condiciones tecnológicas para garantizar el sano funcionamiento de un sistema con estas características”.
¿Realmente la situación de escasez de divisas es grave?
“No hay ningún país del mundo que aguante regalar sus divisas. El cambio a 6,30 bolívares por dólar estimula una hiperdemanda insostenible que desestimula la producción interna. Con el Sistema Complementario de Administración de Divisas, Sicad I y II, el aumento porcentual de las divisas se ubica en 600% aproximadamente, pero sigue siendo un regalo; quien dude esto pregúntese en cuánto está el llamado dólar paralelo. Si no sinceramos el precio de las divisas, el cielo será el techo”.
¿Esto explicaría la posible venta de la refinería Citgo en EEUU? Y si esta venta se concreta ¿eso no descapitalizaría nuestra industria petrolera?
“Hay quienes creen que no tiene sentido que Venezuela tenga una refinería en EEUU. No estoy tan seguro que esa venta se concrete, pero si puedo decir que el Gobierno necesita recursos y está desesperado por conseguirlos debido a la escasez de divisas. Responsablemente debo decir que vender Citgo no descapitalizaría la industria petrolera nacional, afirmar lo contrario sería exagerado, porque Venezuela en un año exporta 10 veces más lo que vale Citgo”.
Si el petróleo es nuestro (“del pueblo”) ¿qué impide que se consulte al soberano sobre si aprueba o no vender Citgo?
“No creo que un Gobierno pueda gobernar consultando permanente al pueblo sobre decisiones netamente ejecutivas. Por ejemplo: si a la gente se le preguntara si está o no de acuerdo con el aumento de la gasolina, estoy seguro que diría que no. Los referéndums consultivos son para revocar cargos de elección popular; temas transcendentales como ceder espacio geográfico a otro país, entre muchas otros casos, pero repito, no para decisiones ejecutivas”.
¿Qué opina usted sobre el famoso “sacudón”?
“El Ejecutivo Nacional no hizo ningún anuncio económico en ese ‘sacudón’, pero eso no quiere decir que no se tomen medidas, porque puede que no fueron anunciadas para reducir el impacto político (…) Hubo cambios importantes, no positivos. Digo importantes porque la salida de Rafael Ramírez del Ministerio del Petróleo y de Pdvsa abre la puerta a otros actores en el sector petrolero, quienes jugarán un papel hasta ahora impredecible, pero que sin lugar a dudas cambian la ruta de estos años con Ramírez al mando del dinero, quien sin duda pierde poder y control económico, aunque se mantenga en el Gobierno.
Por su parte Elías Jaua incrementa su poder en el Gobierno, porque pasa a ser el zar de la revolución. Tiene bajo su responsabilidad la comuna y el trabajo de calle, que viene a ser el enraizamiento de la revolución que incluso pudiera restarle poder a los alcaldes. Al salir de la cancillería y entrar al área de las comunas, funciona como un mensaje de fortalecimiento de un eje político muy relevante dentro de la revolución. Hablamos del área vinculada al tono más socialista y más radical.”.
¿Cree usted que el Gobierno Nacional tiene “colapsada” la economía y que toda esta situación de escasez y especulación es una campaña mediática de la oposición en el marco de la “guerra económica”?
“Puede que la guarimba haya afectado el sistema económico nacional, pero el fondo del problema son las malas políticas económicas”.
¿Fracasó o no el modelo económico? Según el Gobierno e instancias internacionales, la pobreza ha sido superada significativamente, por poner un ejemplo.
“No hay que negar que ha habido avances sociales, pero para poder salir de esta encrucijada económica, es necesario ajustar el estado cambiario y abrirlo, cambiar los subsidios de dólares en bolívares, estimular la producción privada, flexibilizar algunos precios. Debo decir que no creo que estemos frente a un riesgo de default, pues seguirá entrando dinero producto del petróleo, pero es evidente que el mercado leerá esto en negativo y el riesgo país se incrementará.
A los gobiernos regionales, en especial a los de Táchira, Mérida y Trujillo, si fuera gobernador, acompañaría a las asociaciones de industrias, comerciantes y productores de estas entidades, e ir a Caracas en busca de oportunidades para la inversión, porque esto contribuiría significativamente en la reactivación del aparato productivo nacional”.
¿Da para tanto la economía venezolana como para ver a un economista en una faceta fuera de lo convencional, como sería en su caso, verlo debutando en el área del humor (a propósito de su visita a Valera estado Trujillo para participar en el evento el 12 de septiembre "Humor en Serio")?
“(Risas) En realidad es un experimento distinto. Yo debo aclarar que no haré humor, esa es responsabilidad de Laureano Márquez y de los Hermanos Naturales. Yo simplemente expondré aspectos claves de la hacienda venezolana, pero es preciso resaltar que hablar de la economía nacional da risa, pero el humor nos pone serios (risas)”.