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El entonces presidente Chávez dió la orden aquel 8 de diciembre de 2012, Nicolás Maduro era su sucesor. Al cumplirse tres años de la partida física del líder del llamado Socialismo del Siglo XXI, y muchos se preguntan: ¿se equivocó Chávez al dejar a maduro al frente de la revolución?

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Economistas señalan que el actual desequilibrio macroeconómico venezolano no se resuelve dolarizando, aunque países latinoamericanos que han aplicado esta medida ven hoy sus frutos

miércoles, 14 de marzo de 2012

Valera invadida por la basura




Alcaldía recolecta menos de la mitad de los desechos producidos


Venezuela produce diariamente más 20 mil toneladas de basura, y pese a que 90% de esos desechos podrían ser reciclados, sólo se reaprovecha el 17%; el 70% de los desperdicios quedan expuestos al aire libre por falta de rellenos sanitarios adecuados

(Valera Estado Trujillo-Venezuela-Alexander González). El tema de la basura es asunto de salud pública, donde los organismos competentes y la ciudadanía deben participar conjuntamente. Es así como en un recorrido por diferentes sectores de la Ciudad de las Siete Colinas, se aprecia grandes cantidades de desechos sólidos, que producen olores desagradables y perjudican el semblante del municipio Valera.

El municipio Valera cuenta con el mayor desarrollo económico en el estado Trujillo, sin embargo la recolección de la basura ha sido uno de los talones de Aquiles de los gobiernos locales y regionales que han tratado de solventar la problemática. Valera por día produce más de cuarenta toneladas de desechos sólidos, y la Alcaldía de Valera sólo puede recolectar menos de la mitad de la basura originada, según el departamento de Aseo Urbano de la municipalidad.

Insuficientes camiones recolectores

En el año 2009 una inundación en los talleres de la Zona Industrial de Valera, donde se guardan los camiones recolectores de basura, redujo el número de camiones servibles de ocho a sólo tres.

No fue hasta Julio de 2010 cuando se le sumaron dos compactadores de basura a la coordinación de aseo urbano del municipio Valera, que para el momento una disputa política entre el gobernador Hugo Cabezas, y el alcalde Temístocles Cabezas acrecentaba la problemática.

Los funcionarios públicos procedieron de forma desarticulada, por un lado la Gobernación utilizaba los camiones de la empresa de asfalto del Estado Trujillo para recolectar los desechos, y la Alcaldía sobrevivía con tan sólo cinco camiones operativos.

 Actualmente tanto la alcaldía de Valera como la gobernación de Trujillo después de haber alcanzado un acuerdo para solventar la situación, han adquirido más vehículos para el oficio del aseo urbano, y aún Valera sigue mostrando una cara sucia.

Falta de relleno sanitario

Valera cuenta con el vertedero de basura de Jiménez, perteneciente al municipio Pampanito, quién presta sus servicios a varios municipios cercanos geográficamente; éstos deben pagar una cuota mensualmente de acuerdo a la cantidad de metros cúbicos de basura que depositen en la zona. Valera es el municipio que mayor cantidad de basura desembolsa en Jiménez, y por lo tanto es el que debe pagar más.

En unas declaraciones emitidas a un diario de la localidad, el alcalde de Pampanito Leonel Ruiz, recomendó que la Alcaldía de Valera debe reorganizar sus rutas de recolección debido a que el horario de funcionamiento del relleno sanitario es de ocho de la mañana a cinco de la tarde de lunes a viernes, y los sábados sólo hasta el mediodía, pero para el caso de Valera -municipio que produce mayor cantidad de basura- los reajustes en los horarios deberían sistematizarse en algunas horas extras, esto para que el relleno sanitario pueda operar en un plazo más prolongado para el caso especial de Valera.

Consecuencias por la acumulación de la basura

La ecologista Verónica Montaña, sostiene  que los desechos sólidos se han convertido en el principal problema ambiental, asegura que el 60% de estos desperdicios son de tipo orgánico.

Igualmente afirma la ecologista que es necesario señalar que 40% de la basura que llega finalmente a los rellenos sanitarios es papel, hecho que es sumamente peligroso, ya que este material es uno de los principales generadores de gas metano, que contamina terriblemente la tierra y destruye la capa de ozono.

Montaña indicó que otro grave problema es que en Venezuela sólo el relleno sanitario de La Bonanza (Caracas), cumple con los requisitos sanitarios de ley, mientras que los demás lugares destinados a la disposición terminal de la basura sólo pueden ser considerados como botaderos de desperdicios a cielo abierto, es decir, vertederos de basura.

La ecologista señala que, en promedio, cada venezolano (según la organización ecologista Vitalis) genera entre 0,8 y 1 kilo de basura a diario, dígito que se considerada bastante alto, si se contrasta con las estadísticas que se tienen de los países desarrollados que presentan una tasa de producción que varía entre uno a 2,5 kg por persona, aunque en algunos casos la cifra llega hasta 3 kg por persona.

Marco legal que regula el Ambiente

La Ley Orgánica del Ambiente establece las disposiciones y los principios rectores para la gestión del ambiente, en el marco del desarrollo sustentable como derecho y deber fundamental del Estado y de la sociedad, para contribuir a la seguridad y al logro del máximo bienestar de la población y al sostenimiento del planeta, en interés de la humanidad. De igual forma, establece las normas que desarrollan las garantías y derechos constitucionales a un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado (Artículo 1 de la Ley -Objeto-)

La gestión ambiental comprende corresponsabilidades del Estado, la sociedad y las personas de conservar un ambiente sano, seguro y ecológicamente equilibrado, donde la participación activa y protagónica de la ciudadana es un deber y un derecho en la tarea de un ambiente sano (artículo 4 de la Ley) y corresponde al Estado, por órgano de las autoridades competentes, garantizar la incorporación de la dimensión ambiental en sus políticas, planes, programas y proyectos, para alcanzar el desarrollo sustentable (artículo 11 de la Ley).

Planes desarrollados por el Gobierno municipal

En el Plan de Gobierno con el cual el profesor Temístocles Cabezas logró ganar la alcaldía de Valera, establece el la directriz de Servicios Públicos Eficientes la creación del Plan Valera Limpia, para la prestación eficiente de los servicios de aseo urbano y domiciliario, igualmente en el transcurso de su gestión, el Alcalde Valerano se propuso un Municipio Ordenado, Planificado y Protector del Ambiente, con una nueva geopolítica del territorio municipal, garantizando la conservación ambiental.

En el criterio de Ordenación Territorial, Planificación Urbana y Ambiente, se planteó el Plan de Protección, Conservación y Saneamiento Ambiental, para que Valera alcance la condición de municipio ecológico, como también la creación de la Empresa de Propiedad Social para el Reciclaje de la Basura (residuos y desechos sólidos), promesas que todavía no se han materializado.

A medida que el problema se acrecenta, el Alcalde local estimuló en consonancia con la Gobernación, el Plan Basura Cero en Valera, que ha dado resultados pero que aún no cubre la demanda del municipio.

Posibles soluciones

El reciclaje es uno de los principales mecanismos para minimizar la generación de basura, pero sólo se puede llegar a implementar en un mediano plazo, después de cumplir una serie de pasos y selecciones previas, para organizar los desechos de acuerdo a su naturaleza y así optimizar y destinar sus posibles usos. Los organismos competentes deben dar las condiciones necesarias, para alcanzar una cultura de reciclaje, tanto en la teoría como en la práctica.

La colaboración de la ciudadanía es vital para lograr una ciudad más limpia, así como también una conciencia ecológica que permita mantener los espacios aseados; ésta educación debe empezar por el hogar y la escuela para que sea visible en la conducta de los valeranos.

Es necesario que cada uno de los  ciudadanos que convivimos en la ciudad (hasta en el país) comprenda que la basura es un problema de todos, tanto de la persona que la genera como del que la recoge, es decir, ciudadanos, autoridades competentes y empresariado.

Para ésta realidad con carácter de urgencia, las políticas destinadas a la reducción de basura que generamos, así como a optimizar los procesos de recolección y disposición final, debe ser una prioridad para el Estado.









domingo, 11 de marzo de 2012

La gobernabilidad en Venezuela 1958-2012



El proyecto modernizador en Venezuela durante el Siglo XX asumió dos vías, una elitista y otra populista. Durante la mitad de éste siglo se dieron grandes confrontaciones entre los diversos sectores políticos para llevar a cabo alguna de las sendas del proyecto modernizador, provocando grandes crisis sociales y políticas para la nación (según Andrés Stambouli en su libro La Política Extraviada). Es así como una de las más crueles y represoras dictaduras que ha vivido Venezuela abre paso con su su derrocamiento, a un pacto político para sacar a Venezuela del un abismo a la que fue arrojada.

“Los acuerdos políticos son el precio que debe pagarse por la libertad” sostiene Bernanrd Crick, en tal sentido el pacto de Punto Fijo viene a significar un convenio entre tres partidos políticos (que luego se reduciría a dos) para repartirse el poder, que de hecho lo hicieron. Los partidos Acción Democrática (AD) representado por Rómulo Betancourt, Social Cristiano COPEI encabezado por Rafael Caldera y la Unión Republicana Democrática (URD) dirigida por Jóvito Villalba establecieron un mecanismo para tomar decisiones, caracterizado por la constante de lograr el consenso y así evitar el conflicto. El Pacto de Punto Fijo  implantó la democracia representativa de los partidos como una primicia en la política donde el pueblo ejercería sus derechos políticos enmarcado en las normas de los partidos políticos. Éste pacto pretendía repartir la renta petrolera en igualdad de condiciones para la población, y así mejorar la calidad de vida del pueblo. También regularizar las relaciones entre la Iglesia y el Estado se implantó como línea de acción. De ésta forma el Pacto de Punto fijo suscrito por los altos dirigentes de los partidos dominantes (por decirlo de alguna manera) legitimados por sus bases, fue el instrumento fundamental para la resolución de la crisis de gobernabilidad que enfrentaba la sociedad venezolana. Pero había un detalle que pudiese haber afectado su eficacia, excluía a partidos como el Partido Comunista de Venezuela (PCV).

Se trataba entonces de estabilizar y consolidar un régimen democrático mediante un pacto político, basado en un sistema de conciliación nacional, utilizando la renta petrolera para modernizar la sociedad, orientando nuevas políticas públicas. Sin embargo los tres partidos colacionados (AD, COPEI y URD) por diferencias en sus ideales representativos, rompen el pacto convirtiéndolo en un trato político bipartidista, ya que URD se separaría del convenio, dos años después de acordarlo.

El Estado se enfrentaba con el Pacto de Punto Fijo, a una sociedad paternalista, cultura que había adoptado desde varias generaciones atrás. Al mismo tiempo el Estado tomó un vigoroso carácter social, al prometer inversiones intensivas en la educación, seguridad social, vivienda, servicios públicos y dotaciones de infraestructura para los sectores más desfavorecidos de la población. Los Gobiernos que a partir de 1958 sucedieron, no se apartaron de manera sensible de los paradigmas del pacto. Los Gobiernos de AD y COPEI se desarrollaron sobre la ideología  de que a partir de una fuerte presencia del Estado, en las bases de una economía capitalista, se podían ampliar los niveles de consumo de la población; de esta manera se reduciría el desempleo y esto proporcionaría servicios de salud, educación y vivienda. Para los años sesenta el país se vio favorecido por el crecimiento del negocio petrolero y consecuentemente con el crecimiento económico, producto de un optimismo de un proceso industrializador.

El primer Gobierno del Pacto de Punto Fijo fue el de Rómulo Betancourt (1958-1964), período que dio paso a la promulgación aislada a la voluntad popular de la llamada Constitución del 61, pese a distintas protestas que moderadamente reprimió el Gobierno, como también varios intentos de derrocamiento. Uno de los grandes logros de éste período fue la construcción del puente sobre el Lago de Maracaibo. La paz parecía haberse alcanzado luego del convenio bipartidista, sin embargo quienes le hacían oposición se agrupaban en guerrillas, para combatir defendiendo sus ideales y reclamando por ser incluidos en el proyecto modernizador de la llamada Cuarta República.

Durante el período presidencial 1964-1969 dirigido por Raúl Leoni, el proceso de enfrentamiento con la guerrilla continuó y, el acuerdo con el cual había gobernado el anterior Gobierno, de incluir dirigentes o integrantes de diversos partidos en el gabinete ejecutivo se rompió. Ahora COPEI ya no participaba en ninguno de los Ministerios del Gobierno. En el primer Gobierno de Rafael Caldera (1969-1974) se hacen reformas a la Constitución, y debido a las múltiples confrontaciones con los estudiantes de la UCV se clausura ésta universidad, ya que éstas estaban fundamentadas con una ideología de izquierda. Caldera firmó el protocolo de Puerto España (Disputa del territorio entre Guyana y Venezuela) a lo que muchos de los sectores políticos y sociales del país conocen dicho evento, como la entrega del territorio.

En 1973 cuando el modelo económico social parecía haber llegado a ciertos límites que señalaban su agotamiento, y cuando la inflación mostraba sus primeros síntomas, Carlos Andrés Pérez candidato de AD ganaba las elecciones presidenciales, con grandes propuestas con visión a reducir la pobreza, con una necesidad impostergable de llenar a la democracia de contenido social, mediante la reformulación del modelo capitalista, a fin de enfrentar sus injusticias y modernizarlo.

Carlos André Pérez protagoniza el período presidencial de 1974-1979, ganando las elecciones que para la ocasión sólo participaron COPEI, AD y MAS. Venezuela entra en una fase en donde las inversiones extranjeras eran reglamentadas por el Gobierno Nacional, en ocasiones se utilizó la Ley Habilitante para regularizar dichas inversiones, otras veces tenían otros fines. Fue durante éste período donde Venezuela reanuda sus relaciones bilaterales con Cuba, pero sin duda alguna, una de las políticas con mayor influencia fue la política de nacionalización petrolera, como también de hierro, esto ocurre en un momento donde el precio del petróleo aumentaba a consecuencia de los conflictos del Medio Oriente, que para el país significaba dinero extra. La burocracia política e institucional se vio en aumento, y la corrupción se propagó. Éste Gobierno se caracterizó por ser altamente populista, que en otras palabras parecía llevar la senda del proceso modernizador populista.

Fue en el período de 1979-1984 durante la presidencia de Luis Herrera Campis donde los venezolanos conocieron un fenómeno de le región Latinoamericana, que aún no se hacía eco con fuerza en el país, como lo es la inflación, provocando un endeudamiento crucial del país y consecuentemente con esto la quiebra del proyecto modernizador populista. 

A mediados de la década de los ochenta, tanto en el sector público como privado se evidenciaba un notable agotamiento del modelo político-económico que venía funcionando en Venezuela desde 1960. Por un lado un modelo económico protegido, subsidiado, regulado que respondía a una estrategia de industrialización por sustitución de importaciones y, en lo político, caracterizado por la centralización, donde el Gobierno y su partido gobernaban y conformaban los gabinetes ministeriales, así como también designaban a los gobernadores de los estados.

En el año 1984 bajo la presidencia de Jaime Lusinchi, se crea la Comisión Presidencial para la reforma del Estado (COPRE), a fin de evaluar los logros del modelo determinado como proyecto nacional a partir del Pacto de Punto Fijo, pues el Estado rentista centralizado estaba en crisis; el debate que comenzaba a perfilarse en los ochenta en relación a la Reforma del Estado, revelaba que dado al grado de complejidad que había alcanzado la sociedad democrática, donde el sistema estadal estaba perdiendo su capacidad de respuesta, haciendo necesaria la readecuación de sus instituciones y estructuras de participación e intervención en la vida social.

Para las elecciones presidenciales de 1988 los candidatos habían manifestado su compromiso con la reforma del Estado, por un lado Carlos Andrés Pérez amparado por AD y Eduardo Fernández por COPEI. Carlos Andrés Pérez gana las elecciones donde la mitad de la población electoral votó por él, con la ilusión difusa de volver a la abundancia de su primer gobierno, e inicia las transformaciones del modelo económico consideradas como de extrema gravedad su situación. La ausencia de instrumentos y mecanismos institucionalizados de diálogo político y el haber optado el gobierno por una orientación y actitud tecnócrata en su gestión, trajeron como consecuencia una crisis de gobernabilidad para la nación.

La explosión social del 27 de Febrero de 1989 evidenció la crisis económica que afectaba de forma frontal al pueblo venezolano. El Gobierno de Pérez adopta medidas de recorte social o gasto social anunciando el Plan de Ajuste Económico, impuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI), endeudando a la nación considerablemente. Intensas protestas reaccionaron ante las medidas apadrinadas por el régimen; estas manifestaciones fueron reprimidas violentamente por las fuerzas del orden público del Gobierno, dejando un saldo de hasta ahora un desconocido número de fallecidos y desaparecidos. Progresivamente el 04 de Febrero del año 1992 un grupo de oficiales militares se alzan y se rebelan contra el gobierno de Pérez. Importantes acciones militares tomaban las ciudades adyacentes de la capital (Caracas), como también otras de importancia estratégica; sin embargo los objetivos planteados en la ciudad capital no cumplieron con las expectativas, causando el rendimiento del jefe de la rebelión militar, Hugo Rafael Chávez Frías, quien ante los medios de comunicación asume la responsabilidad de la insubordinación, así ellos llamaron aquella hazaña, “Rebelión Militar” y, el gobierno imperante para el entonces lo calificó como “Golpe de Estado”. Éste hecho produjo una ruptura en la manera como la población veía las coaliciones bipartidista del Pacto de Punto Fijo. Los acontecimientos del 27 de Febrero de 1989 y los intentos de golpes de Estado del 04 de Febrero y 28 de Noviembre de 1992, pusieron en evidencia una importante crisis de opinión pública y de legitimación del funcionamiento del régimen democrático venezolano, como también de sus instituciones fundamentales, puesta en evidencia en los altos índices de abstención registrados en 1989, en las primeras elecciones para elegir por voto popular a los gobernadores de los estados, alcaldes y concejeros municipales. (La Política Extraviada, una historia de Medina a Chávez – Andrés Stambouli)

Descontento con las políticas del Gobierno, así como también la pérdida del prestigio de los partidos políticos eran otros de los indicadores de la reacción anímica de la gente, en los días subsiguientes al intento de golpe de Estado del 04 de Febrero de 1992, donde de forma transcendental éstos (“los golpistas”) recibieron gran apoyo popular. Los partidos políticos y particularmente Acción Democrática (partido de gobierno), vieron disminuida significativamente su capacidad para articular y responder a las demandas sociales y, comenzaban a ser percibidos distantes de los problemas cotidianos. Finalmente Carlos Andrés Pérez es destituido de la presidencia en el año 1993 por presuntos actos de corrupción, asumiendo temporalmente el cargo Octavio Lepage. Durante los períodos posteriores a estos acontecimientos [Ramón J. Velásquez (1993-1994 y Rafael Caldera (1994-1998)] Venezuela quedó como un vidrio quebrado, con el fin de juntar las piezas y hacerlo lucir.

Rafael Caldera logró ponerse al frente del Gobierno por segunda vez para armar el rompecabezas en el que había quedado sumergida Venezuela, donde no se había logrado la sustitución del colapsado modelo de sociedad rentista centralizada. Consiguió posicionarse como favorito en las elecciones del año 1993 debido a unas declaraciones que emitió donde le daba un visto prudencial a los acontecimientos del 04 de Febrero de 1992, donde aseguró que era condenable pero que muestra la realidad de un país.

La izquierda venezolana que había sido excluida del proyecto modernizador, coge auge y gana las elecciones presidenciales de 1998, donde resultó triunfador el comandante Hugo Rafael Chávez Frías, quien promete una revolución integral, utilizando como arma el voto popular. La nueva fuerza gobernante aprovecha el momento para reorganizar el Estado, convocando a una Asamblea Nacional Constituyente, y crear de forma originaria una nueva Constitución Nacional. Es así como en el año 1999 se realiza por primera vez en nuestro país y gran parte del mundo (por no decir todo), un referéndum popular constitucional para aprobar o no la nueva constitución, donde sale victoriosa la ímpetu gobernante y queda aprobada la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; posteriormente a éstas elecciones, nuevamente se hace otra consulta popular para elegir de nuevo al presidente, gobernadores y alcaldes basado en los nuevos parámetros de la nueva carta magna. (El Proceso Político Venezolano 1998-2007 – Arturo Sosa A.)

El nuevo proyecto modernizador populista de Venezuela desde un punto de vista ideológico, se nutre de fuentes diversas que van desde el republicano, especialmente las visiones vinculadas a los gestores de la emancipación americana, entre los que destaca Simón Bolívar, Simón Rodríguez, como también los nacionalismos. En efecto el discurso oficial trataba de cuarenta años de fracasos de una falsa democracia puntofijista, la oligarquía, las cúpulas podridas de los partidos derrotados, los empresarios cómplices del fracaso de cuarenta años, los sindicalistas corruptos, los prelados adecos con sotana y los medios de comunicación mentirosos, al servicio de oscuros intereses nacionales y transnacionales. (El Proceso Político Venezolano 1998-2007 – Arturo Sosa A.). Se tratará ahora de la Revolución Bolivariana pacífica y democrática, al servicio del pueblo soberano, remplazando una democracia representativa por una democracia protagónica y participativa; aquí se planteaba la idea de un gobierno de unidad nacional, que no llegó muy lejos.

Una fractura en los altos mandos militares, así como también las intensiones del Gobierno de nacionalizar la industria petrolera trajeron consigo momentos de crisis para el país. El 11 de Abril del 2002 Venezuela experimentaba nuevamente un golpe de Estado, que para la ocasión pretendía ponerle fin al gobierno bolivariano. Protestas en la capital del país a favor y en contra del Gobierno dejaron pérdidas económicas y humanas, obligando al Presidente de turno “renunciar al cargo” (hecho que negó posteriormente). La fuerza golpista apoyada directamente por los medios de comunicación tomaba el poder el 11 de Abril de 2002, donde el empresario Pedro Carmona asumió la presidencia de la República, aboliendo la Constitución de 1999, como también los Poderes del Estado constituidos y sus miembros. Gobernadores de oposición y destacadas personalidades de organizaciones abiertamente opositoras apoyaron el eventual acontecimiento.

Sin embargo la población venezolana, y en especial las comunidades caraqueñas se mostraron en desacuerdo con el nuevo régimen, quienes el 13 de Abril de ese año comenzaron a protestar rodeando el palacio de gobierno  exigiendo el regreso de Hugo Chávez. La espera no fue muy larga, los golpistas huyeron del palacio y los jóvenes oficiales tomaron el poder de nuevo, produciendo el retorno de cada uno de los ministros del gobierno derrocado, el desafío ahora era volver al hilo constitucional. En la madrugada del 14 de Abril de 2002 Hugo Chávez Frías retornaba al poder, con un discurso de reflexión y diálogo, hablando de la unidad nacional, llamado que no llegó a ser eficaz. En Diciembre de 2002 la oposición al gobierno operante convoca a un paro petrolero, ocurrencia que pretendía derrocar nuevamente al gobierno, pero que trajo consigo graves daños a la economía del país, con grandes pérdidas debido a la inoperatividad de la industria petrolera, principal motor de la economía nacional.

Hugo Chávez se ha visto envuelto en grandes confrontaciones con los sectores opositores, que hasta los momentos no habían mostrado una actitud de conciliación; fue en el año 2004 cuando se apertura un camino más democrático para solucionar la crisis de gobernabilidad nacional. La oposición venezolana logra recolectar las firmas establecidas en la Constitución Nacional y convoca a un referéndum  para revocar el mandato presidencial. Para éste nuevo enfrentamiento electoral, nuevamente el presidente Chávez logra ganarles a sus contrincantes políticos mediante la implementación de políticas sociales, destinadas a subsidiar algunas de las necesidades básicas de la población, mediante la aplicación de Misiones sociales. De ésta manera comienza una nueva etapa política en el país, ahora de menos confrontaciones violentas entre las fuerzas políticas del país, sin embargo, aún la oposición y el gobierno no han logrado conciliar en el diálogo.

En el año 2006 nuevamente se convoca a elecciones presidenciales. Para ésta ocasión el Gobernador del estado Zulia, Manuel Rosales se enfrentaba al presidente Hugo Chávez, en uno de los momentos en que el jefe de Estado contaba con sus mejores niveles de aceptación popular. En ésta oportunidad una inapelable victoria oficial dejaría huérfana a la oposición que no contaba con un liderazgo establecido para enfrentar al Gobierno. Consecuente con la victoria oficial, las políticas de Gobierno se intensificaron en la inversión social, en la ampliación del sistema educativo bolivariano y la eventual ascendencia de las Misiones Sociales a nuevos niveles de atención y especialización.

Por otra iniciativa del jefe de Estado, se convoca a una nueva consulta popular para reformar la Constitución Nacional. Una de sus primicias era declarar Socialista a la República Bolivariana de Venezuela, en ésta circunstancia se incorporaba una y otra vez la palabra “Socialista” como adjetivo que define el carácter del Estado, de la economía y de la democracia. La reforma constitucional también planteaba la transformación de la organización político-territorial; la incorporación del nuevo Poder Popular del Estado; se definen distintos tipos de propiedad: la propiedad pública, propiedad social, propiedad social indirecta, la propiedad social directa y así se constituye la propiedad comunal, también la propiedad mixta compuesta entre el colectivo, el Estado y el sector privado. Se pretendía crear el Distrito Federal en sustitución del Distrito Capital; la reducción de la jornada laboral también aparecía como una de las modificaciones bandera de la propuesta; incorporar las Misiones Sociales a la estructura del Estado; eliminación de los límites para la elección presidencial; la prohibición del latifundio; la re-definición de la Fuerza Armada Nacional; el control gubernamental sobre el Banco Central de Venezuela y la política monetaria, entre otros aspectos menos resaltantes. (El Proceso Político Venezolano 1998-2007 – Arturo Sosa A.).

Por una reducida diferencia la oposición venezolana logra por primera vez ganarle una contienda electoral al oficialismo, y son muchos las circunstancias que se le pudiesen acreditar a la derrota oficial. Una de las que toma más fuerza es la relación del gobierno con los medios de comunicación. La no renovación de la concesión a Radio Caracas Televisión (RCTV) el 27 de Marzo de 2007, estación privada de señal abierta con cobertura nacional, y la confiscación de sus equipos de transmisión por orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), se ha convertido en emblema de las fuerzas opositoras para denunciar un supuesto plan de prohibición hacia la libertad de expresión por parte del Gobierno, hecho que le da un duro golpe a la popularidad del gobierno y contribuye a su derrota electoral de la reforma constitucional el 02 de Diciembre de 2007.

Para éste año también se encontraba en estructuralización el nuevo partido de gobierno, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). En lo político se planteaba pasar de una compleja alianza de partidos y organizaciones que apoyan al gobierno a un partido único con una estructura organizativa en la que los gobernantes realizan también la dirección político-partidista. El partido forma parte de una organización que cumple la tarea de hacer llegar a las bases de la sociedad las directrices emanadas del líder del proceso como también de las propias bases del partido hacia las representatividades nacionales. (El Proceso Político Venezolano 1998-2007 – Arturo Sosa A. / Prensa Independencia.).

Bajo la gestión del presidente Chávez se ha vivido bajo un Estado Nacionalista, en un régimen político estatista-presidencialista, donde se vende la idea desde el poder dominante que sólo lo que está bajo el control del gobierno es confiable y por lo tanto recibe apoyo popular. Las polémicas expropiaciones han creado cierta apatía y hasta temor en la inversión privada, debido a que ahora el gobierno implementa estrictas medidas de operatividad productiva, haciendo cumplir rigurosamente las leyes del Estado. Actitud que no todos los sectores de la economía están dispuestos a acatar.

En el llamado “Chavismo” existe constituida una organización política con una amplia base social, en cuya cúspide se coloca el líder del proyecto modernizador socialista del siglo XXI. Con una pronunciada imagen, se promueve una basta red de organizaciones sociales en los distintos ámbitos de la actividad económica y social con la tutoría del Estado-Gobierno. El apoyo de la Fuerza Armada ha desempeñado una papel fundamental en la estabilidad de la Revolución Bolivariana: “El preponderante papel de la Fuerza Armada en el diseño y ejecución de las principales políticas públicas, con una estructura que favorece el control directo del Comandante en Jefe, Presidente de la República, permite señalarlo como un régimen que disuelve la línea divisora entre lo militar y lo civil, convirtiendo la organización militar en el eje de la administración pública (…) La nueva doctrina militar tiene una concepción cívico-militar”. (Arturo Sosa A.).

En el año 2009 nuevamente el gobierno plantea modificar la Constitución, ésta vez recurre a otro recurso constitucional, como lo es la Enmienda Constitucional. En diciembre de 2008 el presidente Hugo Chávez propone realizar una enmienda a la constitución sometiéndola a referéndum popular, siguiendo el procedimiento establecido en el artículo 341 de la Constitución venezolana. El 18 de Diciembre de 2008, se realiza la primera discusión en la Asamblea Nacional de Venezuela para activar el mecanismo de enmienda, contando con el respaldo de 146 diputados del PSUV y el PCV. Además el PSUV presentó como respaldo a la propuesta de la AN un total de 4.760.485 firmas.
En la segunda discusión del Proyecto en el parlamento, la propuesta fue apoyada por 156 diputados, pertenecientes al PSUV, PPT, PCV, NCR, UPV, entre otros; mientras que otros 11 diputados de Podemos y el Frente Popular Humanista la rechazaron.

El 15 de febrero de 2009 se realizó el referéndum para decidir la aprobación o no de la enmienda de los artículos 160, 162, 174, 192 y 230, con el fin de permitir la reelección inmediata de cualquier cargo de elección popular de manera continua. Según el segundo Boletín emitido por el CNE el 16 de febrero el Sí alcanzó 6.310.482 votos (54,85%) y el No 5.193.839 votos (45,14%), con el 99,57% de actas transmitidas y una abstención de 29,67%, siendo promulgada por el Presidente de la República en Caracas, el 19 de febrero de 2009. Año 198º de la Independencia y 149º de Federación. (Prensa Independencia)

La victoria electoral del 15 de Febrero de 2009 permite al presidente Chávez aspirar nuevamente a la reelección, pero el país no se percataría de que dos años después una afección de la salud del máximo líder de la Revolución Bolivariana anublara el plano político. La detección de un tumor cancerígeno del Presidente de la República ha causado controversia entre los sectores opositores y de pro-gobierno. La oposición asegura que es una estrategia para ganar las elecciones presidenciales del 07 de Octubre de 2012, mientras que el gobierno asegura ser transparente en la difusión del estado de salud del Jefe de Estado, quién luego varias intervenciones quirúrgicas, aún asume plena responsabilidad en la batuta del liderazgo político que ha catapultado casi a la oposición venezolana.

El papel de la oposición se ha concentrado en la consolidación de una unidad para enfrentar a quién por más de una década, ha sido el político más difícil de derrotar (por vías democráticas y no democráticas). El 12 de Febrero de 2012 se realiza una consulta popular donde participaron según la comisión electoral del órgano opositor (MUD) más de tres millones de personas y, así se elegiría al candidato opositor que enfrentará al presidente Hugo Chávez, triunfando Henrique Capriles Radonski, Gobernador del estado Miranda.


Ahora Venezuela se encuentra en el ojo político internacional, por un lado el estado de salud del presidente Chávez copa la atención de la sociedad venezolana y de las percepciones internacionales sobre nuestro país, que deja una incertidumbre en el destino del proceso gubernamental que por 13 años ha llevado a Venezuela a fomentar una alternativa política, económica, social y cultural, a lo que el oficialismo define como el Socialismo del Siglo XXI. Por último las elecciones presidenciales que se avecinan, que tienen como tema latente la permanencia en el poder de la Revolución Bolivariana, o la subida al poder de la oposición venezolana. Sin duda alguna los procesos políticos y confrontaciones políticas derivadas de toda una gama de percepciones para desarrollar al país y lograr una Venezuela de progreso y estabilidad política, ha costado hasta la vida de muchos. Como anteriormente lo mencionábamos, “Los acuerdos políticos son el precio que debe pagarse por la libertad”, es lo que espera Venezuela para un futuro no muy definido, pero que está por definirse.