sábado, 10 de noviembre de 2012

Insultos


(Alexander González). De paso por un hermoso restaurante familiar, uno de mis compañeros le pregunta al dueño del negocio, a quien ya conocía: “Amigo ¿Qué opina de la derrota del 07 de Octubre?” A lo que su amigo le responde: “Yo estoy muy contento, porque se demostró que no sólo los trujillanos somos pendejos e ignorantes”.

Opinar sobre los resultados de las elecciones presidenciales del 07 de Octubre no es muy gratificante. Pareciera que más de 8 millones de venezolanos se equivocaron al no contar con el suficiente grado intelectual para tomar decisiones. ¿Tú crees que esto es cierto?

Desde hace tiempo se ha convertido en algo común escuchar a un sector político del país asegurar que el actual reelecto ejecutivo nacional, insulta y atropella con su lenguaje “vulgar e indecente y tierrudo”. Ahora me pregunto, ¿decirle “bate con sueño” a un candidato a la gobernación no es un insulto? ¿Acaso falsificar una imagen que originalmente decía “Mérida con Chávez” y adulterarla con “Miérda con Chávez”, no le falta el respeto a todo un pueblo?

Se supone que en una democracia existen diversos puntos de vista, tomando en cuenta que las masas sociales son muy heterogéneas, que en algunas ocasiones se coincide, en otras oportunidades reina el disenso, así se vive la democracia. Se supone que criticar una aptitud, una postura, una decisión implica contrarrestarla con acciones que presumimos deben ser  las correctas.

Defender una postura política, sea cual sea no significa ser ignorante. Según el diccionario de la Real Academia Española, la ignorancia (del verbo "ignorar", del latín ignorare -"no saber") suele entenderse de forma general como ausencia de conocimiento. Se puede entender en dos sentidos. En un sentido absoluto, ignorancia o ignorante, aplicado una persona o grupo social; equivale a un insulto que manifiesta una degradación en la escala social y en la valoración individual. Y respecto a un contenido concreto, significa «no saber algo determinado», frente al conocimiento de otras muchas cosas o «tener un conocimiento imperfecto sobre determinado tema». En fin ¿haber optado por una opción coincidiendo con más de 8 millones de venezolanos significa ser ignorantes?

Todavía queda duda que si decirle a alguien “escuálido, majunche, burgués” etc, es insultar, “tierrudo, jala bolas, ignorante, bruto, miérda, desadaptado, resentido social” también lo es. Si queremos construir un país donde reine la defensa de nuestras opiniones, la descalificación (venga de donde venga) no es una buena opción para acentuar las bases de una educada democracia. La verdadera ignorancia está en la intolerancia política, económica, social y cultural. Ser chavista o ser opositor no es ningún pecado, siempre y cuando desarrollemos nuestras ideologías de forma respetuosa, tomando en cuenta que el punto de equilibrio tiene nombre y, guarda fraterna esperanza en nosotros, como lo es Venezuela. 


1 comentarios:

  1. Lo lamentable es la falta de reconocimiento hacia el otro. El juego de alteridades no se efectúa porque seguimos desconociendo y vituperando del que piense distinto.

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