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domingo, 15 de marzo de 2015

Una intervención militar de EEUU es una “posibilidad real”

“Venezuela hace de su soberanía y libre determinación como pueblo, dos principios inalienables, innegociables; son su vida. Por lo que Estados Unidos tiene que entender que ya no somos su ‘patio trasero’, que América es otra”.  Dijo Nelson Pineda
 
(Alexander González) El presidente estadounidense Barack Obama consideró a Venezuela una “amenaza” para EEUU, y por ende, ha declarado una emergencia nacional en ese país. En ese sentido, quien fuera representante alterno de Venezuela ante la OEA, y embajador venezolano en naciones como Costa Rica y Paraguay, Nelson Pineda Prada, afirma que la orden presidencial emitida por Barack Obama no puede ser considerada un hecho fortuito y mucho menos coyuntural. “La misma hay que inscribirla en los postulados de la ‘Doctrina Monroe’ y el ‘Destino Manifiesto’, ya que, la característica más particular de la política internacional de los EEUU es su continuidad”.

Pineda explica que la diplomacia estadounidense ha venido planteando desde la Asamblea General de la OEA realizada en Guatemala en el año 1999, la tesis de la “diplomacia preventiva”, supuestamente para reforzar la defensa de la democracia en el hemisferio, pero ha violado y manipulado el sentido que las Naciones Unidas le confiere a dicho término. “Han hecho de la ‘diplomacia preventiva’, una ‘intervención temprana’, en los asuntos internos de los otros estados. George Bush –en su primer mandato– puso en ejecución lo que llamó ‘política de seguridad nacional’, la cual estipula el concepto de ‘ataque preventivo’ para justificar la intervención militar de los Estados Unidos contra cualquier otro país”. A criterio del ex diplomático, Obama –con la declaración– recurre a dicha doctrina, reafirma el intervencionismo militar como una política de Estado, “por lo que la condición de país amenazado es una enorme mentira que no la creen ni ellos mismos. Mucho menos por Venezuela, país de paz y pacifista”.

¿En realidad existe una amenaza de intervención militar en Venezuela?

“La elección de Obama generó grandes expectativas. Hubo quienes pensaron que EEUU abandonaría los conflictos bélicos como práctica política en las relaciones internacionales; no entendieron que, entre republicanos y demócratas, la política internacional persigue los mismos intereses; (pensaron) que con Obama se produciría un acercamiento respetuoso hacia Latinoamérica y el Caribe; (que) abdicaría de su propósito de consolidar a un EEUU unilateralista y hegemónico; imaginaron un gobierno no obsesionado con la seguridad, que Latinoamérica no figuraba entre las prioridades estratégicas de Estados Unidos, así como también que el fantasma de la guerra había desaparecido. Estaban equivocados. EEUU no ha logrado recuperarse de la derrota del 11 de septiembre del 2001, de la no aprobación del Área de Libre Comercio para las Américas (Alca), de la crisis económica que vive desde el año 2007, de su gigantesca deuda externa que tanto lo atormenta y (que) cada vez lo hace más dependiente de China, de los cada vez mayores déficits sociales.

Ante esta situación, el presidente Barack Obama ha reafirmado el carácter expansionista y de dominación de su política internacional; ha reforzado el Plan Colombia estableciendo nuevas bases militares en el continente, ha radicalizado su política anti inmigrantes y el racismo, ha impulsado y profundizado prácticas terroristas, en su supuesta ‘lucha contra el terrorismo’; ha profundizado su oposición y alentado la desestabilización de los gobiernos progresistas de Latinoamérica y el Caribe. Por ello, su intervención militar, directa o indirecta, contra nuestro país, es una posibilidad real”.

¿Cuáles son los alcances que tiene esta nueva sanción? ¿Pudiera afectar a Venezuela financieramente?

“La afectación económica y financiera por la declaración inamistosa del gobierno norteamericano dependerá del alcance de las medidas que ellos adopten. Es un problema que trasciende la contabilidad. Uno aspira que la demencia extrema no se apodere del presidente Obama. Uno quisiera que el Club Bilderberg y el Council on Foreing Relations –el ‘Cerebro del Mundo’, como lo llamó Adrián Salbuchi–, que Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Roger Noriega, Jhon Negroponte, Otto Reich, Jhon Kerry y otros, dejarán de tener (a) la guerra como su principal negocio económico. Es por ello que, frente a una situación extrema, como una invasión militar, los venezolanos recurriremos a la solidaridad internacional. Venezuela no está sola en el mundo. Y eso lo sabe el presidente Obama. Cabría preguntarse, ¿a quién recurrirá Estados Unidos para que lo auxilie? Nosotros cosechamos amistades, ellos hacen lo contrario”.

¿Cuál es la razón de fondo de este conflicto “diplomático”?

“Este es un conflicto eminentemente político. Los gobiernos de Estados Unidos, desde antes de la elección de Hugo Chávez en 1998 como Presidente de la República, alertaban a los dirigentes de la oposición sobre el ‘peligro’ Chávez. AD y Copei actuaban como si nada estuviera pasando en el país. No entendían que el excesivo y permanente proceso de partidización clientelar a que fue sometido el país se agotaba; lo cual se reflejaba en la alta abstención electoral registrada en los procesos electorales de los años ochenta y comienzos del noventa; que la bonanza petrolera, antes que detener el resquebrajamiento del sistema, lo profundizó; que los sucesos vividos el 27 y 28 de febrero de 1989 no eran simples manifestaciones de desadaptados; que la sublevación militar del 4 de febrero y del 27 de noviembre de 1992 eran producto de la calamitosa realidad que se vivía en el país. Desde el mismo momento en que fue electo Chávez, el Departamento de Estado y la oposición comenzaron a diseñar los planes desestabilizadores contra su gobierno. El golpe de abril de 2002, el paro empresarial, el paro petrolero, las guarimbas, la matanza del 15 de abril de 2013, el terrorismo guarimbero de febrero-mayo de 2014, la guerra económica, la campaña mediática nacional e internacional… En todos estos actos terroristas y antidemocráticos, los autores y actores internos y externos han sido los mismos.

El Gobierno de Estados Unidos entendió que el chavismo se estaba planteando  convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político, con el objetivo de contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional conformada por un mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo, preservar la vida y garantizar la paz planetaria para salvar la especie humana. Se trata, pues, de una propuesta que parte de una concepción integral del desarrollo, que coloca al venezolano y a Venezuela como el centro de su formulación. Son dos visiones del mundo y de la vida, antagónicas, distintas en su origen y sus objetivos. Allí está la explicación del conflicto”.
 
Hay quienes piensan que el presidente Maduro “consiguió” un “enemigo mayor a la crisis que vive Venezuela” ¿Qué opina al respecto?

“Dieciséis años tiene el mismo enemigo acechando. Solo que ahora, ante la manifiesta incapacidad de los dirigentes de la oposición para derrotar el chavismo, decidió asumir de manera directa y personal la conducción de la conspiración contra la democracia venezolana. Barack Obama se erigió en el nuevo Secretario Ejecutivo de la MUD”.

¿Será la cumbre de las Américas un espacio decisivo para tratar el tema?

“La Cumbre de las Américas es un escenario multilateral eminentemente político, y el diferendo generado por las actuaciones injerencistas del Gobierno de Estados Unidos es un problema político bilateral. La agenda de este tipo de eventos la elabora el país anfitrión, por lo que Panamá tendrá que consultar a Estados Unidos y Venezuela para su inclusión. Ahora bien, la solución de este problema no está en la asunción de tecnicismos diplomáticos, por lo que la solución del mismo reside en ambos países. Venezuela ha dicho en reiteradas oportunidades que quiere y desea mantener buenas relaciones con el Gobierno de EEUU. La única condición que ha colocado para ello es que se nos trate con respeto y como iguales. Si el Gobierno de Estados Unidos persiste en continuar con su injerencia en los asuntos internos de Venezuela, ni el ‘Tribunal de Dios’ servirá como escenario para la solución del conflicto planteado (…) Además, la Cumbre de las Américas, al igual que la OEA, están viviendo su ocaso. Sobreviven por tradición, por nostalgia (…) La Celac, Unasur, el Mercosur, el Alba y Petrocaribe, son organismos de integración que tienen unas dimensiones y un dinamismo infinitamente mayor que las Cumbres y la OEA”. 

¿Ley Habilitante necesaria?

Al ser consultado sobre si era necesario otorgarle poderes especiales al presidente Maduro para enfrentar la situación, Nelson Pineda comentó: “Por supuesto. Ante una emergencia como la planteada por la declaración del gobierno estadounidense, al presidente de la República, Nicolás Maduro, hay que otorgarle los poderes necesarios para enfrentar dicha situación, porque el Presidente no puede actuar con las manos atadas, a la espera de que otras instancias del Estado lo autoricen para actuar”.