Clinton vs. Trump: implicaciones para Venezuela

¿Quién le conviene más a la región?

Chavismo y oposición: ¡Bájense del ring!

Presidente de la encuestadora DatinCorp, Jesús Seguías: “En Venezuela no hay políticos sino busca puestos y cuida puestos”

Chavismo y antichavismo: corresponsables de "asfixiante crisis”

Periodista Manuel Isidro Molina considera que la corrupción ha minado la vida cotidiana de nuestra sociedad

Corrupción: factor desencadenante de la crisis económica actual

Dos ex ministros de Chávez opinan sobre el tema

La delincuencia: ¿una bomba de tiempo?

Sociólogo Alejandro Moreno advierte que se está formando un grupo humano que desarrolla sus propios valores, su propia manera de entender la realidad y de reaccionar ante ella, maneras que están “completamente fuera de lo aceptado en la convivencia social de la gente”

De Chávez a Maduro: el declive del chavismo

El entonces presidente Chávez dió la orden aquel 8 de diciembre de 2012, Nicolás Maduro era su sucesor. Al cumplirse tres años de la partida física del líder del llamado Socialismo del Siglo XXI, y muchos se preguntan: ¿se equivocó Chávez al dejar a maduro al frente de la revolución?

¿Es factible dolarizar la economía venezolana?

Economistas señalan que el actual desequilibrio macroeconómico venezolano no se resuelve dolarizando, aunque países latinoamericanos que han aplicado esta medida ven hoy sus frutos

domingo, 17 de noviembre de 2013

Una economía se altera cuando las divisas no provienen del esfuerzo productivo


(Alexander González)
Víctor Álvarez, Economista trujillano, egresado de la Universidad de La Habana. Máster en Planificación del Desarrollo, Cendes-UCV. Postgrado en Gerencia Pública,  Iveplan. Postgrado en Gerencia de la Ciencia y la Tecnología, Universidad CARLOS III, Madrid. Se ha desempeñado como Ministro de Industrias Básicas y Minería; Presidente de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG); Director de Pdvsa; Presidente del Banco de Comercio Exterior; Viceministro de Industrias; Director del Consejo de Desarrollo Industrial; Gerente General de Políticas y Estrategias del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas.

Ha sido profesor de “Desarrollo Económico” en la UCV; “Entorno Económico” en Iveplan; “Teoría y Análisis de Sistemas de Innovación” en el postgrado de Ciencias Administrativas de la UCV; y, de “Economía Política del Capitalismo Rentístico”, en la Maestría del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA).  Actualmente es investigador del Centro Internacional Miranda (CIM). Autor de Venezuela: ¿Hacia dónde va el Modelo Productivo?, Del Estado burocrático al Estado comunal y Claves para la Industrialización Socialista. Recientemente recibió el premio Nacional de Ciencia: mención de Ciencias Sociales.

¿Para usted qué significa haber sido galardonado con el Premio Nacional de Ciencia, Mención Ciencias Sociales?

Es un gran compromiso con la defensa de la verdad que se origina de la investigación científica, una hermosa responsabilidad con la generación y divulgación de un nuevo conocimiento revolucionario y transformador. Uno se siente de verdad muy honrado, y tiene la certeza de que valieron la pena tantas noches en vela, sin poder dormir, desarrollando una idea, un concepto, una teoría.

¿Qué compromisos adquiere usted al haber sido reconocido el trabajo de sus investigaciones con el Premio Nacional de Ciencia?

Estoy consciente que en adelante nuestros trabajos serán más leídos y consultados, y eso nos obliga a ser más rigurosos y exhaustivos. Uno siente sobre todo el compromiso de seguir siendo consecuente con un trabajo de investigación que tenga pertinencia con los grandes problemas que el país tiene planteados. En lo más hondo de nuestro compromiso social, tiene que ver con la necesidad de contribuir a generar, transferir, difundir y utilizar conocimientos científicos que sirvan de sustento para el diseño y ejecución de políticas y estrategias viables, relevantes y oportunas, que ayuden a superar los problemas que agobian a nuestro pueblo. El premio nos emplaza a afianzar nuestro compromiso militante con la causa de una sociedad justa, libre de pobreza y exclusión.

De acuerdo a sus investigaciones ¿qué aspectos elementales se pueden contrastar teóricamente entre los fundamentos marxistas y las teorías clásicas y neoclásicas del mercado  con la actualidad venezolana (en el ámbito económico y sus actores)?

El capitalismo rentístico tiene su fundamento en la valorización de la naturaleza por el mercado mundial, y esto no lo estudiaron ni Marx ni los neoliberales. Estos últimos, desconocen el derecho que tienen los Estados soberanos de cobrar una regalía o renta por la liquidación de un recurso natural no renovable. En el caso del petróleo, el Estado – al ser el propietario de las riquezas del subsuelo -, recibe una renta cuyo contenido económico es la captación de un plusvalor internacional, el cual distribuye luego en favor de los factores económicos y sociales internos, y esto genera una serie de particularidades que es necesario estudiar y comprender, libre de dogmas que no dejan pensar con libertad. Estas particularidades de la economía venezolana no se pueden explicar ni comprender a la luz de los dogmas marxistas o neoliberales. En el genoma económico venezolano subyacen una serie de patologías que no fueron estudiadas por ninguna de esas corrientes. De allí la necesidad de analizar, libre de dogmas, los cromosomas y genes de la economía rentística venezolana, con el fin de evitar la explosión de las patologías de las cuales es portadora. Solo así se estará en condiciones de elaborar una adecuada teoría que permita mantener bajo control su comportamiento tan particular.

¿Cuáles son esas alteraciones en una economía rentística?

La primera alteración en el ADN de una economía rentista la encontramos en un ingreso en divisas que no es fruto del esfuerzo productivo. Este súbito ingreso confiere una capacidad de compra superior a la que pudiera resultar de la distribución del ingreso propiamente generado por el trabajo de los factores productivos internos. La inyección de la renta internacional a la circulación nacional origina una demanda que no puede ser abastecida por el precario aparato productivo local. Y entre producir e importar, se suelen apelar al expediente fácil de comprarle al resto del mundo lo que con esfuerzo y constancia debería comenzar a producirse nacionalmente.

En la secuencia del ADN del rentismo aparece de inmediato otra alteración: debido a la presión inflacionaria que ejerce el desequilibrio entre la pujante demanda y la rigidez de la oferta, se recurre al anclaje cambiario como instrumento de política antiinflacionaria. Al congelar el precio oficial de la divisa se abaratan las importaciones que se hacen con ese dólar subsidiado, pero esto termina siendo “pan para hoy y hambre para mañana” debido a que el dólar barato estimula toda clase de importaciones que frenan y desplazan la producción nacional. La situación hace crisis cuando se retrasa la liquidación oportuna de divisas y se activa de inmediato un mercado paralelo hacia el cual se desplaza la demanda insatisfecha.

¿Cuáles son sus principales críticas a la teoría marxista?

Más que críticas a la teoría marxista, mi debate es con los exégetas y predicadores que han convertido al marxismo en una especie de religión, convirtiéndolo en un pensamiento petrificado, en lugar de contribuir a su desarrollo. La crisis actual no es solo de la economía capitalista, sino de un modo de vida, de una civilización que se construyó sobre la base de explotar al ser humano, depredar la naturaleza y transgredir valores éticos esenciales.

¿Cuál cree usted que han sido sus aportes para el fundamento o basamento teórico de lo que el Gobierno central denomina como “Socialismo del Siglo XXI, en áreas asociadas como al nuevo modelo productivo, al Estado Comunal y aspectos vitales  de la coyuntura económica?

Recientemente terminé mi último libro: “Lo que no debe heredar del siglo XX el socialismo del siglo XXI”. Es un aporte para el debate de lo que no se debe repetir en la construcción del Socialismo Bolivariano. Analizo las principales lecciones que nos dejó el intento fallido por construir el Socialismo en el siglo XX. Hago una fundamentada crítica al absolutismo estatal en la economía que criminaliza y prohíbe el emprendimiento individual y la iniciativa privada, lo cual lleva a la funcionarización de los trabajadores. Cuestiono el burocratismo como ese pernicioso fenómeno que permite que poderosas élites privilegiadas secuestren la propiedad social y la administren como si de una propiedad privada se tratara. Fundamento la inviabilidad de un sistema político basado en un solo partido y en el centralismo que conculca la libertad de organización política y la democratización en la toma de decisiones. Esta obra es un llamado a no reeditar los graves errores del culto a la personalidad, el control y censura de los medios de comunicación, la criminalización de la crítica honesta y comprometida, la intolerancia por razones ideológicas, religiosas o de orientación sexual que  socavaron la base de apoyo social y terminaron hundiendo el llamado Socialismo del siglo XX; el cual, debido a todos esos errores, se quedó bien lejos de ese ideal humanista. 

¿Es viable el modelo del “Socialismo del Siglo XXI?

Es un modelo absolutamente viable si se construye a partir de una sincera y profunda crítica de lo que fueron las desviaciones, errores y mecanismos de dominación que dieron al traste con el Socialismo en el siglo XX. Mientras los terribles flagelos del desempleo, pobreza, desigualdad y exclusión social azoten a la humanidad, los ideales que nos animan a luchar por una nueva sociedad en la que predominen los valores de la solidaridad, cooperación, complementariedad, reciprocidad, equidad y sustentabilidad se mantendrán vigentes. Precisamente, esos son los valores que persigue el Socialismo del siglo XXI y son totalmente viables porque interpretan el sentir de la mayoría, representan el clamor de los hombres y mujeres de bien.

La “ofensiva económica en contra de la guerra económica del país” emprendida por el Ejecutivo Nacional ¿a quién beneficia? ¿A quién perjudica? ¿En realidad existe una “guerra económica”? si es así, ¿cuáles medidas debería tomar el Gobierno? Las acciones ejecutadas por el Presidente Maduro ¿son las más acertadas?

Si alguien tenía alguna duda sobre la guerra económica desatada por los factores de poder que intentan desestabilizar la Revolución Bolivariana, la reciente ola especulativa debe haberlas despejado. De qué otra forma se puede explicar que el gobierno otorgue dólares a una tasa preferencial de 6,30 para subsidiar las importaciones y ofrecer productos a precios solidarios, pero luego quienes reciben la divisa barata de Cadivi hagan trampa, fijando el precio de venta como si hubiesen comprado el dólar al precio caro del mercado paralelo.

En la aberración del dólar paralelo, los especuladores cambiarios encuentran el caldo de cultivo perfecto para amasar grandes ganancias, al disparar el tipo de cambio muy por encima de la tasa oficial. Este enorme diferencial es causa de una de las más perniciosas patologías inherentes a la lógica parasitaria e inmoral del capitalismo rentístico, la cual se expresa en los ilícitos cambiarios y fraudes que se cometen en contra del interés nacional. La sobrefacturación de importaciones, la subfacturación de exportaciones, las importaciones ficticias por empresas de maletín, el acaparamiento y la especulación son la expresión concreta de la guerra económica con la que se pretende desestabilizar el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro.


Estas arremetidas no sólo expresan la voraz lógica del capitalismo rentístico -que se empeña en amasar ganancias exorbitantes en el menor tiempo posible-, también constituyen un nuevo ataque de los enemigos de la Revolución Bolivariana en su empeño por generar un creciente malestar que se traduzca en un voto castigo contra los candidatos del chavismo en la elecciones municipales del 8-D. Por eso, las medidas aplicadas por el Ejecutivo Nacional han sido bien recibidas por las amplias mayorías que viven de un sueldo fijo, el cual se les estaba volviendo sal y agua con semejante especulación. Las medidas tomadas por el presidente Maduro significan un estremecimiento que saca de la inoperancia e inacción a muchas instituciones públicas burocratizadas, que desde hace rato estaban obligadas a ejercer un riguroso control y fiscalización para que este asalto no ocurriera y, sin embargo, no estaba haciendo nada. Con estas medidas el pueblo humilde y la clase media recupera la confianza en el gobierno bolivariano y las instituciones del Estado venezolano. 

domingo, 15 de septiembre de 2013

“Ya es hora de sincerar el precio de las divisas”



Víctor Álvarez. (Foto: Gregorio González DLA)
(Alexander González)
Para el ex ministro de Industrias Básicas y Minería y ex presidente de la Corporación Venezolana de Guayana, Víctor Álvarez, la principal revisión que tiene que hacer en materia económica el Gobierno de Nicolás Maduro, debe estar direccionada hacia la política cambiaria.  

“Ya es hora de sincerar el precio de las divisas, porque ese subsidio al dólar se traduce a un subsidio a las importaciones que desplazan y hunden la producción agrícola y la producción industrial nacional”, sostuvo.   

Aseguró que el exceso de importaciones “lapidan” la producción manufacturera y agrícola nacional, como también favorecen diversas clases de ilícitos cambiarios, “de fraudes que han sido reconocidos por el propio Ministro Giordani”. 

Anclaje cambiario

El ex ministro explicó que es “totalmente contraproducente” y contrario para el desarrollo productivo y para el logro de la soberanía productiva del país, “mantener un anclaje cambiario” que a su juicio se traduce en un “escandaloso” subsidio a la tasa oficial del dólar, que se vende a Bs. 6,30 mientras que en el mercado paralelo el precio de la divisa “es cuatro y cinco veces más (…) Existe una brecha ‘brutal’ entre el dólar oficial y el paralelo”, señaló. 

Señales de agotamiento 

El ex ministro Álvarez subrayó que “hay demasiadas señales de agotamiento del anclaje cambiario”, como instrumento de política inflacionaria, argumentó que “lo más probable” es que este año la inflación supere la cifra de 40%, que deja muy atrás la meta planteada por el Gobierno Nacional, de cerrar el año con un índice inflacionario de 14 a 16 por ciento.

Sugirió flexibilizar la política cambiaria que no significaría eliminar el control cambiario (medida que de ser tomada la califica como “absurda e inviable”) para alcanzar un sistema de bandas, donde la cotización del dólar tenga un mínimo y un máximo. “El Sicad permitiría establecer esas bandas, porque las subastas que se convocan para la agricultura y la industria allí el cupo de divisas se asignaría a las ofertas que se hagan más cercanas a la tasa de cambio oficial”, sostuvo.

Álvarez acotó que las subastas para el sector productivo permitirían definir el piso de esas bandas y la banda superior se definiría en las subastas para el sector importador. “Si se quiere desestimular las importaciones para poder sustituirla por producción nacional, entonces hay que fijar un precio del dólar más caro, que no aliente la tendencia a importar”, afirmó.

Deudas con el BCV

Desde la perspectiva de Álvarez, es necesario revisar y corregir otras medidas económicas, como lo es el endeudamiento de Pdvsa y otras empresas del Estado con el Banco Central de Venezuela. El economista declaró que la principal empresa del país y otros entes públicos lo que le entregan al BCV “es como un bono, un pagaré, como una letra de cambio”, donde recibe millardos de bolívares que luego son inyectados a la economía nacional, “pero sin respaldo en la producción de bienes ni de servicios, situación que recrudece la inflación”. 

“Si queremos mantener a raya las presiones inflacionarias, entonces no se puede seguir prolongando esa práctica de pretender financiar el déficit  fiscal o el déficit de las empresas del Estado con endeudamientos con el BCV”, enfatizó. 

Economía comunal

Álvarez resalta que el subsidio a la gasolina es una medida que no favorece a los más humildes, “en realidad, sólo beneficia a los que más tienen” criticó. En su blog ‘Pupila Insomne’, explica la propuesta para convocar a un referéndum consultivo que permita establecer nuevos precios para el combustible y los fines de sus excedentes:

“Anualmente se destinan $ 7.500 millones para subsidiar la gasolina. Propongo, entonces que, con el aumento, un porcentaje de este monto se destine a crear y fundar un nuevo Banco de Inversión Comunal y una nueva Sociedad Comunal de Garantías Recíprocas, cuyas agencias funcionarían en cada estación de servicio y pasarían a ser dos poderosos instrumentos para impulsar el Sistema Económico Comunal, dedicado a la producción de bienes y servicios imprescindibles para satisfacer las necesidades básicas y esenciales de la comunidad. El primer programa emblemático sería el financiamiento de un sistema comunal de transporte público, para ampliar y modernizar las unidades que utilizan las personas que no tienen vehículo, y que para nada se benefician del subsidio a la gasolina”.

Transformar subsidios

El ex ministro reflexionó que para superar la cultura rentista, “que celebra la eliminación de los peajes, el subsidio a la gasolina, al gas, a la electricidad, al agua” y que desde su criterio siempre aguarda para que todo lo pague el petróleo, entonces se debe evolucionar hacia una nueva “cultura tributaria”, con el fin de establecer conciencia ante la necesidad de transformar esos subsidios indirectos en impuestos.

“La necesidad de conjurar las amenazas que tiene que ver con la caída de la producción y de la productividad de las empresas nacionalizadas o las empresas de la economía comunal, es uno de los grandes retos que hay que asumir para asegurar la viabilidad y el éxito de ese nuevo modelo productivo establecido dentro de los principios del Socialismo, en manos de los trabajadores y de las comunidades que se quiere construir; hay que entender que no basta con Estatizar, que no significa precisamente socializar, no basta solamente con otorgar financiamiento a bajas tasas de interés y largos plazos a los proyectos de la economía comunal; es mucho más importante la formación empresarial y el fortalecimiento de las capacidades directivas, administrativas y gerenciales de esas empresas”, aseveró Álvarez que es un desafío que tiene solución. 

Potencialidades trujillanas

Según el economista, Trujillo sigue siendo un estado de “potencialidades dormidas, de potencialidades que no han sido debidamente aprovechadas”. Álvarez expresó que el Gobierno central, el estadal y los locales “no han tenido éxito” en impulsar una estrategia de desarrollo que permita “despertar al estado Trujillo”. 

Sin embargo Álvarez señaló que Trujillo luce rezagado en materia de la dotación que deberían tener los parques industriales, electricidad con la debida atención para evitar afectar sus equipos, suministro de los servicios más básicos. “La potencialidad más grande reside en el talento de los trujillanos, es la principal ventaja comparativa”, resaltó.

“Trujillo no es un desierto, aquí hay tierras fértiles, de vocación agrícola de altísima calidad, climas variados, un puerto, un aeropuerto, posee un potencial petrolero, atractivos turísticos, la posibilidad de desarrollar un sector transformador, manufacturero del propio esfuerzo productivo que se desarrolle en el país, lo que hace falta es el diseño de una estrategia de desarrollo más robusta, que pase por la necesaria coordinación entre los distintos niveles de gobierno para complementar las capacidades desde el punto de vista de los recursos, que haga propicia la actividad productiva”, indicó el ex ministro.

Debate Económico

Víctor Álvarez adelantó que próximamente colaborará con el Diario de Los Andes en un espacio llamado ‘Debate Económico’, con el objetivo de disertar sobre temas económicos de manera didáctica, para analizar los impactos en los diversos sectores sociales y productivos, de las medidas económicas tomadas desde las distintas instancias del Poder Ejecutivo bajo la contextualización internacional. “Buscamos contribuir en el enriquecimiento de la cultura económica de los trujillanos, ya que tendrá varias secciones para difundir oportunidades financieras, formación para el colectivo y más”, informó el economista.

domingo, 25 de agosto de 2013

La abstención enemiga de cualquier elección



Candidatos municipales enfrentan desafío electoral 

Son las autoridades municipales quienes deben velar por la ordenación territorial y urbanística, la vialidad urbana y rural, el saneamiento ambiental, la atención primaria en materia de salud, el eficiente y eficaz desempeño de los servicios públicos, la prevención de delitos entre otras atribuciones. Es esa la importancia de saber a quién elegimos y el porqué debemos elegirlos

(Alexander González)

Pocos votan y pocos deciden, es la ecuación básica cuando la abstención reina en las urnas electorales. Los comicios municipales y parroquiales poseen un prontuario no muy alentador si a participación ciudadana nos referimos, pareciera que la cultura electoral del venezolano se interesa mayormente por las convocatorias presidenciales.
Las estadísticas del Consejo Nacional Electoral relacionadas con elecciones municipales en el estado Trujillo, ponen a pensar a más de uno, ya que aunque la participación de votantes ha aumentado en los últimos años, los candidatos aún deberán afianzar nuevas y efectivas estrategias, si quieren captar la mayor suma de votos posibles.

Los números del CNE

Si miramos un poco hacia la historia reciente, en las elecciones municipales del año 2000, la abstención alcanzó el 71,01 %, es decir, tres de diez trujillanos tomaron la decisión de elegir a sus autoridades locales, mientras que los otros siete, dejaron pasar por alta su derecho y deber Constitucional al sufragio.  

En el año 2004, 48,34% de los electores dejaron en manos de terceros, el destino de sus municipios, mientras que en el 2005 con un repunte del 60,81% en la abstención, miles de ciudadanos se abstuvieron de acudir a la cita democrática. 

Fue en el año 2008 cuando la abstención en Trujillo descendió a su nivel más bajo y se posicionó en un 33,88 %, siendo así éste el encuentro electoral municipal y regional, en la que mayor participación se evidenció en los centros habilitados para sufragar. 

En el año 2006, Natalia Brandler realizó estudios cualitativos sobre las elecciones municipales y legislativas del año 2005, donde se preguntó lo siguiente: La abstención en Venezuela es ¿desafección política o una protesta democrática? Incógnita que cada uno podrá responder a su manera, aunque hay que tomar en cuenta que, el no ejercicio del derecho al voto, también es visto como una forma de expresión, de desacuerdo o de poco interés ciudadano ¿reinarán estas perspectivas en los electores el próximo 8 de diciembre?

Incumplimiento de promesas

Desde la llegada de Hugo Chávez al poder, reiteradas citas electorales se han convocado, unas con más votantes que otras. Brandler reflexiona sobre algunos de sus resultados, y es que las razones aducidas por los entrevistados para no haber acudido a votar difieren entre sí. Para unos las instituciones no han cumplido con la promesa de mejorar sus condiciones de vida, por lo que desconfían de su capacidad de hacerlo en el futuro.

Para otros que aunque comulguen con el llamado Proceso Revolucionario, los sentimientos de decepción para con sus representantes locales, no incentivan el accionar de su ejercicio al derecho del sufragio. Para Brandler los ciudadanos partidarios del Gobierno pudieran atender al llamado presidencial de participar como “protagonistas del proceso de cambio” establecido en la nueva Constitución, pero no se sienten escuchados ni tomados en cuenta por las alcaldía y/o las gobernaciones.

Importancia de lo local

Según la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, los municipios constituyen la unidad política primaria de la organización nacional, que gozan de personalidad jurídica y autonomía dentro de los límites de la Constitución. La autonomía municipal comprende desde la elección de sus autoridades hasta la creación, recaudación e inversión de sus ingresos.

Son las autoridades municipales quienes deben velar por la ordenación territorial y urbanística, la vialidad urbana y rural, el saneamiento ambiental, la atención primaria en materia de salud, el eficaz y eficiente desempeño de los servicios públicos, la prevención de delitos entre otras atribuciones. Es esa la importancia de saber a quién elegimos y el porqué debemos elegirlos. 


El mundo se abstiene
El fenómeno de la Abstención  se manifiesta también a nivel internacional en casi todos los países. En Europa las cifras promedian  un 20%. En Latinoamérica  un 25% y en los Estados Unidos las cifras de abstención han sobrepasado en algunos casos el 50%. La abstención consiste simplemente en la no participación en el acto de votar de aquellos que tienen el derecho a hacerlo y, aunque las motivaciones de la abstención son  poco claras y pueden esconder una pluralidad de razones, se enmarca en el fenómeno más amplio de apatía participativa.