Clinton vs. Trump: implicaciones para Venezuela
¿Quién le conviene más a la región?
Chavismo y oposición: ¡Bájense del ring!
Presidente de la encuestadora DatinCorp, Jesús Seguías: “En Venezuela no hay políticos sino busca puestos y cuida puestos”
Chavismo y antichavismo: corresponsables de "asfixiante crisis”
Periodista Manuel Isidro Molina considera que la corrupción ha minado la vida cotidiana de nuestra sociedad
Corrupción: factor desencadenante de la crisis económica actual
Dos ex ministros de Chávez opinan sobre el tema
La delincuencia: ¿una bomba de tiempo?
Sociólogo Alejandro Moreno advierte que se está formando un grupo humano que desarrolla sus propios valores, su propia manera de entender la realidad y de reaccionar ante ella, maneras que están “completamente fuera de lo aceptado en la convivencia social de la gente”
De Chávez a Maduro: el declive del chavismo
El entonces presidente Chávez dió la orden aquel 8 de diciembre de 2012, Nicolás Maduro era su sucesor. Al cumplirse tres años de la partida física del líder del llamado Socialismo del Siglo XXI, y muchos se preguntan: ¿se equivocó Chávez al dejar a maduro al frente de la revolución?
¿Es factible dolarizar la economía venezolana?
Economistas señalan que el actual desequilibrio macroeconómico venezolano no se resuelve dolarizando, aunque países latinoamericanos que han aplicado esta medida ven hoy sus frutos
martes, 12 de mayo de 2015
“Los militares han sido una verdadera plaga para el país”
domingo, 26 de abril de 2015
“Ahora los pobres explotan a los pobres”
domingo, 5 de abril de 2015
Papa Francisco: “No puedo lavarme las manos”
lunes, 30 de marzo de 2015
Régimen de Chávez y Maduro desarrolló estructuras de mentiras
domingo, 15 de marzo de 2015
Una intervención militar de EEUU es una “posibilidad real”
Pineda explica que la diplomacia estadounidense ha venido planteando desde la Asamblea General de la OEA realizada en Guatemala en el año 1999, la tesis de la “diplomacia preventiva”, supuestamente para reforzar la defensa de la democracia en el hemisferio, pero ha violado y manipulado el sentido que las Naciones Unidas le confiere a dicho término. “Han hecho de la ‘diplomacia preventiva’, una ‘intervención temprana’, en los asuntos internos de los otros estados. George Bush –en su primer mandato– puso en ejecución lo que llamó ‘política de seguridad nacional’, la cual estipula el concepto de ‘ataque preventivo’ para justificar la intervención militar de los Estados Unidos contra cualquier otro país”. A criterio del ex diplomático, Obama –con la declaración– recurre a dicha doctrina, reafirma el intervencionismo militar como una política de Estado, “por lo que la condición de país amenazado es una enorme mentira que no la creen ni ellos mismos. Mucho menos por Venezuela, país de paz y pacifista”.
¿En realidad existe una amenaza de intervención militar en Venezuela?
“La elección de Obama generó grandes expectativas. Hubo quienes pensaron que EEUU abandonaría los conflictos bélicos como práctica política en las relaciones internacionales; no entendieron que, entre republicanos y demócratas, la política internacional persigue los mismos intereses; (pensaron) que con Obama se produciría un acercamiento respetuoso hacia Latinoamérica y el Caribe; (que) abdicaría de su propósito de consolidar a un EEUU unilateralista y hegemónico; imaginaron un gobierno no obsesionado con la seguridad, que Latinoamérica no figuraba entre las prioridades estratégicas de Estados Unidos, así como también que el fantasma de la guerra había desaparecido. Estaban equivocados. EEUU no ha logrado recuperarse de la derrota del 11 de septiembre del 2001, de la no aprobación del Área de Libre Comercio para las Américas (Alca), de la crisis económica que vive desde el año 2007, de su gigantesca deuda externa que tanto lo atormenta y (que) cada vez lo hace más dependiente de China, de los cada vez mayores déficits sociales.
Ante esta situación, el presidente Barack Obama ha reafirmado el carácter expansionista y de dominación de su política internacional; ha reforzado el Plan Colombia estableciendo nuevas bases militares en el continente, ha radicalizado su política anti inmigrantes y el racismo, ha impulsado y profundizado prácticas terroristas, en su supuesta ‘lucha contra el terrorismo’; ha profundizado su oposición y alentado la desestabilización de los gobiernos progresistas de Latinoamérica y el Caribe. Por ello, su intervención militar, directa o indirecta, contra nuestro país, es una posibilidad real”.
¿Cuáles son los alcances que tiene esta nueva sanción? ¿Pudiera afectar a Venezuela financieramente?
“La afectación económica y financiera por la declaración inamistosa del gobierno norteamericano dependerá del alcance de las medidas que ellos adopten. Es un problema que trasciende la contabilidad. Uno aspira que la demencia extrema no se apodere del presidente Obama. Uno quisiera que el Club Bilderberg y el Council on Foreing Relations –el ‘Cerebro del Mundo’, como lo llamó Adrián Salbuchi–, que Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Roger Noriega, Jhon Negroponte, Otto Reich, Jhon Kerry y otros, dejarán de tener (a) la guerra como su principal negocio económico. Es por ello que, frente a una situación extrema, como una invasión militar, los venezolanos recurriremos a la solidaridad internacional. Venezuela no está sola en el mundo. Y eso lo sabe el presidente Obama. Cabría preguntarse, ¿a quién recurrirá Estados Unidos para que lo auxilie? Nosotros cosechamos amistades, ellos hacen lo contrario”.
¿Cuál es la razón de fondo de este conflicto “diplomático”?
“Este es un conflicto eminentemente político. Los gobiernos de Estados Unidos, desde antes de la elección de Hugo Chávez en 1998 como Presidente de la República, alertaban a los dirigentes de la oposición sobre el ‘peligro’ Chávez. AD y Copei actuaban como si nada estuviera pasando en el país. No entendían que el excesivo y permanente proceso de partidización clientelar a que fue sometido el país se agotaba; lo cual se reflejaba en la alta abstención electoral registrada en los procesos electorales de los años ochenta y comienzos del noventa; que la bonanza petrolera, antes que detener el resquebrajamiento del sistema, lo profundizó; que los sucesos vividos el 27 y 28 de febrero de 1989 no eran simples manifestaciones de desadaptados; que la sublevación militar del 4 de febrero y del 27 de noviembre de 1992 eran producto de la calamitosa realidad que se vivía en el país. Desde el mismo momento en que fue electo Chávez, el Departamento de Estado y la oposición comenzaron a diseñar los planes desestabilizadores contra su gobierno. El golpe de abril de 2002, el paro empresarial, el paro petrolero, las guarimbas, la matanza del 15 de abril de 2013, el terrorismo guarimbero de febrero-mayo de 2014, la guerra económica, la campaña mediática nacional e internacional… En todos estos actos terroristas y antidemocráticos, los autores y actores internos y externos han sido los mismos.
El Gobierno de Estados Unidos entendió que el chavismo se estaba planteando convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político, con el objetivo de contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional conformada por un mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo, preservar la vida y garantizar la paz planetaria para salvar la especie humana. Se trata, pues, de una propuesta que parte de una concepción integral del desarrollo, que coloca al venezolano y a Venezuela como el centro de su formulación. Son dos visiones del mundo y de la vida, antagónicas, distintas en su origen y sus objetivos. Allí está la explicación del conflicto”.
Hay quienes piensan que el presidente Maduro “consiguió” un “enemigo mayor a la crisis que vive Venezuela” ¿Qué opina al respecto?
“Dieciséis años tiene el mismo enemigo acechando. Solo que ahora, ante la manifiesta incapacidad de los dirigentes de la oposición para derrotar el chavismo, decidió asumir de manera directa y personal la conducción de la conspiración contra la democracia venezolana. Barack Obama se erigió en el nuevo Secretario Ejecutivo de la MUD”.
¿Será la cumbre de las Américas un espacio decisivo para tratar el tema?
“La Cumbre de las Américas es un escenario multilateral eminentemente político, y el diferendo generado por las actuaciones injerencistas del Gobierno de Estados Unidos es un problema político bilateral. La agenda de este tipo de eventos la elabora el país anfitrión, por lo que Panamá tendrá que consultar a Estados Unidos y Venezuela para su inclusión. Ahora bien, la solución de este problema no está en la asunción de tecnicismos diplomáticos, por lo que la solución del mismo reside en ambos países. Venezuela ha dicho en reiteradas oportunidades que quiere y desea mantener buenas relaciones con el Gobierno de EEUU. La única condición que ha colocado para ello es que se nos trate con respeto y como iguales. Si el Gobierno de Estados Unidos persiste en continuar con su injerencia en los asuntos internos de Venezuela, ni el ‘Tribunal de Dios’ servirá como escenario para la solución del conflicto planteado (…) Además, la Cumbre de las Américas, al igual que la OEA, están viviendo su ocaso. Sobreviven por tradición, por nostalgia (…) La Celac, Unasur, el Mercosur, el Alba y Petrocaribe, son organismos de integración que tienen unas dimensiones y un dinamismo infinitamente mayor que las Cumbres y la OEA”.
¿Ley Habilitante necesaria?
Al ser consultado sobre si era necesario otorgarle poderes especiales al presidente Maduro para enfrentar la situación, Nelson Pineda comentó: “Por supuesto. Ante una emergencia como la planteada por la declaración del gobierno estadounidense, al presidente de la República, Nicolás Maduro, hay que otorgarle los poderes necesarios para enfrentar dicha situación, porque el Presidente no puede actuar con las manos atadas, a la espera de que otras instancias del Estado lo autoricen para actuar”.
viernes, 13 de marzo de 2015
“Es muy fácil hablar de guerra, pero tenemos que evitarla”
domingo, 22 de febrero de 2015
Estado Comunal abre las puertas a la tiranía
domingo, 1 de febrero de 2015
Hace falta un gran acuerdo nacional similar al pacto de Punto Fijo
Gobiernos militaristas
“El Pacto de Punto Fijo permitió al país - que a lo largo de su historia había estado sometido a regímenes militaristas - tuviera por lo menos por 40 años democracia, alternabilidad, gobiernos civiles y que el poder se transmitiera pacíficamente de un gobierno a otro, sin necesidad de la violencia (…) Desde José Antonio Páez a Marcos Pérez Jiménez, los presidentes venezolanos provinieron del ala militar. Después del año 1961 hubo jefes civiles y por fin tuvimos unos años de vida democrática hasta que de nuevo apareció un Teniente Coronel, Hugo Chávez, y ahora los generales que gobiernan al país con el señor Maduro”.
¿Qué hubiese pasado en Venezuela si el Pacto de Punto Fijo no se hubiera dado?
“Creo que la división de los políticos y de los partidos hubieran debilitado al régimen democrático, y cualquiera de las vallas asonadas violentas que se inventaron para intentar derrocar al gobierno democrático de Rómulo Betancourt hubiese tenido éxito (…) Hubo un hecho que afectó la estabilidad institucional de Venezuela, que fue el triunfo de la Revolución Cubana, esto llevó a muchos jóvenes venezolanos a pensar que el camino de la revolución era asaltar al poder por la fuerza y organizaron movimientos guerrilleros. El Pacto permitió que el gobierno de Betancourt lograra sostenerse frente a todas las amenazas violentas del militarismo tradicional y del izquierdismo seudorevolucionario”.
¿Era necesario excluir al PCV?
“El Partido Comunista de Venezuela no estuvo interesado en participar en el Pacto. Ellos sostenían que había que instaurar en Venezuela la dictadura del proletariado, y como el Pacto era para sostener la democracia, era difícil que el partido comunista suscribiera ese acuerdo en el cual se iba a defender la democracia y no la dictadura. La otra causa era que el PCV de ese momento, era sumamente obediente a un partido extranjero que era el Partido Comunista de la Unión Soviética, y el Pacto pretendía ser suscrito por partidos venezolanos que obedecían a líneas políticas estratégicas venezolanas y no soviéticas”.
¿Por qué el actual Gobierno cuestiona tanto al Pacto de Punto Fijo?
“En la estrategia del actual oficialismo mal llamado revolucionario, está tener enemigos estratégicos como el ‘imperialismo’, el cual según cifras del BCV sigue siendo el principal comprador de petróleo venezolano y nuestro principal surtidor de bienes y servicios; es decir que la relación con el ‘imperio’ se mantiene más allá del discurso. Pero además necesitaban tener otro enemigo, el pasado. Allí surge lo que llamo el ‘Complejo de Adán de los políticos venezolanos’, cada gobierno llega con la idea que la historia comienza con ellos y que todo lo anterior es malo. Estos son los enemigos estratégicos del Gobierno, el ‘imperialismo’ y el pasado que lo representan con el Pacto de Punto Fijo”.
¿Había una exagerada intervención de EE UU en la política interna venezolana en los llamados gobiernos puntofijistas?
“No lo percibí así. Los gobiernos democráticos venezolanos fueron muy independientes. Venezuela tenía en tiempos de la dictadura militar un convenio firmado con los Estados Unidos de intercambio comercial, y ese tratado en el gobierno del presidente Caldera civilizadamente se revocó. En tiempos de Carlos Andrés Pérez se nacionalizaron las empresas petroleras y se fueron las empresas norteamericanas (…) Las relaciones con los EE UU siempre fueron muy buenas y tienen que volver a ser muy buenas. El señor Raúl Castro está dando una demostración que conviene tener buenas relaciones con el ‘imperio’”.
¿La actual coyuntura nacional amerita un acuerdo político similar al Pacto de Punto Fijo?
“Mi respuesta es afirmativa. Hace falta un gran acuerdo nacional. Esta peleadera entre Gobierno y oposición no nos lleva a nada positivo. Hace falta un gran acuerdo para resolver los gravísimos problemas económicos y sociales que nos agobian. La solución de esos problemas no puede ser impuesta por una minoría, debe construirse una gran mayoría nacional que respalde las reformas y modificaciones que hay que hacer”.
¿Cuándo dice minoría se refiere a la oposición o al Gobierno?
“A los dos. Creo que el Gobierno hoy representa a una minoría muy pequeña pero que tiene el poder. Hay una gran mayoría de venezolanos que nos consideramos opositores pero no todos sentimos que la agrupación de partidos políticos de la oposición representa el sentimiento mayoritario del país. Hay que construir un sentimiento de unidad nacional que va mucho más allá de un pacto cupular entre Gobierno y oposición. Tiene que ser un gran acuerdo que involucre a todos los sectores políticos, sociales, económicos y culturales de la nación. A diferencia del Pacto de Punto Fijo, donde bastaban tres firmas: la de Betancourt, Villalba y Caldera, esas tres firmas representaban al país. En este momento no creo que la firma de Chúo Torrealba y del presidente Maduro representen a la mayoría del país”.
¿Las elecciones parlamentarias representan una oportunidad para que la oposición conquiste mayores espacios políticos constitucionalmente?
“Estas elecciones son muy importantes. Ojalá se postulen buenos candidatos, con buenas ideas y buenos programas porque de lo contrario las elecciones parlamentarias las puede ganar la abstención. Si no se esmera el Gobierno en presentar candidatos serios, apreciables por el público, y no se esmera la oposición de presentar candidatos con credenciales que además presenten propuestas de qué es lo que van a hacer si llegan al parlamento, les digo francamente - yo que soy un demócrata tan convencido que jamás he dejado de votar - caramba si no me presentan unos buenos candidatos, soy capaz de no participar. Todavía estamos a tiempo”.
¿Se arrepiente de haber dejado el partido Copei?
“Sigo siendo social-cristiano. Eso es lo más valioso para mí. Ahora, el presidente de Copei dijo en un programa de televisión que si yo me iba, él podía trabajar mejor, entonces como a mí me interesa que él trabaje mejor pues lo complací y me fui. Me fui de la militancia, que es un hecho administrativo burocrático, pero sigo siendo un militante de la causa demócrata-cristiana”.
¿Tiene aspiraciones electorales “El Tigre” Fernández?
“La aspiración que tengo es de ser útil a mi país hasta el último minuto de mi existencia. No estoy pensando ser candidato a ningún cargo de elección popular, pero si procuro estar a la orden a cualquier esfuerzo que contribuya a dejar un mejor país a nuestros hijos y nietos”.
Larga trayectoria
Eduardo Fernández nació en Caracas un 18 de octubre de 1940. Fue miembro del partido Copei hasta el 1 de octubre de 2014. Desde 1969 hasta 1972, fue Sub- Secretario General de la Presidencia (actualmente Ministerio del Despacho de la Presidencia) durante el gobierno de Rafael Caldera. Fue diputado del extinto Congreso Nacional entre 1969 y 1989 y candidato presidencial en dos oportunidades: 1988 y 2012. En otras dos oportunidades intentó obtener el respaldo de la tolda verde para ser aspirante presidencial (1993 y 1998), pero no consiguió el apoyo interno del partido.
Las confesiones del padre Palmar
¿Cómo es el padre Palmar en misa?
“Mi parroquia está en un municipio chavista, pero el párroco es opositor; me dicen loco, pues bienvenidos los locos. En misa no hablo de política, hablo del evangelio, hablo de Dios arrojando siempre a lo profético y comparto lo que un día dijo el Papa Pío XII: La política es la manera más sublime de practicar el amor de Dios, después de la religión”.
¿Lo han regañado sus superiores eclesiásticos por sus “encendidas” posiciones políticas?
“Yo he sido el cura de Venezuela que más dolores de cabeza le ha causado a los obispos, pero soy el que más ama a la iglesia. Como sacerdote quizás he cometido excesos y equivocaciones, pero prefiero eso que pecar por omisión. He sido disciplinado por la Iglesia; cuando fui chavista me castigaron, siendo opositor me castigaron, es decir, estoy tabla”.
¿Por qué dejó de ser “chavista”?
“Si en mi vida me arrepiento de algo, es de haber creído en Chávez. A ellos les queda grande la palabra revolución, socialismo, cristianismo (…) Muchas veces entré a Miraflores y nunca me tomé ni un café, no sé, era como una fuerza espiritual que me decía: ¡’No tomes, no comas’! Yo le hablo a los chavistas, porque vengo de esa podredumbre, de esa infección. Yo comparo lo que viví en el chavismo y es como ir al infierno. Me di cuenta que la cabeza de la corrupción era Hugo Chávez, eso que él no sabía nada, que los que estaban a su alrededor lo engañaban… ¡no, no, no! No era así.
Chávez utilizó el síndrome caribeño: somos violentos y la bestia que llevamos dentro la capitalizó para él. Atrajo a borrachos y viciosos, es decir, vengan los viciosos que yo les doy vida lúdica. Sumó a sus filas haraganes, que en otras palabras no son más que perezosos que quieren vivir bien sin trabajar, aunque no todos están allá”.
¿Qué opina de la llamada “salida”?
“Con todo lo que se hizo el año pasado, cualquier régimen hubiese caído. Maduro no es venezolano y no ha podido desmentirlo, pero nuestro candidato para el entonces (no dijo nombre) tiene doble nacionalidad, por eso se quedaron callados. El problema no son los políticos, son sus intereses. Ellos allá arriba se cuadran y negocian, y nosotros aquí abajo nos prestamos y les servimos de escalera. Necesitamos escuelas de liderazgo, gente inteligente que tome acciones de vanguardia, pero que sean honestos. Digo esto porque en el otro bando hay chavistas inteligentes que no son honestos, y hay chavistas honestos que no son inteligentes, pero una persona honesta e inteligente jamás será chavista”.
Este año las protestas de calle están en la agenda política. ¿Será esta la forma de conseguir el cambio que usted añora?
“El problema no es sacar a esta gente, el verdadero problema es construir a Venezuela (…) Quien quiera salir a la calle hágalo y despídase, pero hágalo. Y quien no salga, entonces ore por nosotros. Yo estoy clarito, se vaya o no se vaya Maduro ellos vendrán por mí; por lo tanto yo voy por ellos.
Pero estas protestas de calle tienen una gran debilidad, y es que son muy superficiales. Somos muy cómodos, cuando llegan los medios se declara y cada quien pa’ su casa. En Egipto se estuvieron miles de ciudadanos tres meses en una plaza y tumbaron al dictador. El mal no descansa, esta es una pelea entre el bien y el mal; eso hay que saberlo”.
¿Qué opina de las parlamentarias?
“Los políticos están en el peo de las elecciones parlamentarias, que si van a hacer o no las primarias, bueno ya el cuento lo conocemos. Los cogollos allá arriba andan en otra cosa; los políticos sólo piensan en elecciones y ya tienen sus candidatos, porque en verdad de eso viven los partidos, de cálculos electorales, pero Venezuela exige otra lucha, y esa es la que necesitamos dar para salvar el país, pero eso no quiere decir que no participemos, hay que abrazar cualquier proceso electoral, porque es preferible que nos roben el voto, a que nosotros se lo regalemos”.
¿Cuál es su criterio sobre el Papa Francisco?
“Tenemos un ‘Papazo’. Gracias a Francisco se han dado pasos importantes como el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, y eso es letal para el régimen Maduro-Castrista que está instalado en Venezuela. Francisco es un líder mundial que está abocado a contribuir con solventar este problema que enfrentamos los venezolanos, porque es latinoamericano, tiene cercanos colaboradores como Pietro Parolin quien es secretario de Estado de la Santa Sede y que fue Nuncio Apostólico en Venezuela, por lo tanto conoce muy bien nuestra realidad”.
“El pasado miércoles 21 de enero se llevó a cabo un foro sobre ‘Vivencias en tiempos de crisis’, que fue organizado por la sociedad civil de la entidad trujillana, más no por partido político alguno. En el evento, donde estuvieron como ponentes el Padre Palmar, Sthepanie Brito (estudiante de Lara), Ismael Villa (estudiante de la ULA) y Edgar López (psiquiatra) estuvieron presentes representantes de organizaciones políticas pertenecientes a la Mud, pero sobre todo ciudadanos activos de la sociedad civil organizada”. Así lo aclaró María Luz Morales
Esencia indígena
José de Jesús Palmar Morales nació el 1 de octubre de 1961. Su madre: María Chiquinquirá, de la etnia añú, y su padre, José Ramón Palmar, de la etnia wayuu. Su esencia indígena no fue impedimento para encontrar el camino hacia Dios. De pequeño fue monaguillo y tras varios años de preparación, el 14 de agosto de 1988 se ordenó como sacerdote en la Plazoleta de la Virgen de Chiquinquirá de la mano de Monseñor Domingo Roa Pérez. Desde los cuatro años ha estado sumergido en el mundo eclesiástico. Afirma que su vocación sacerdotal se fue creando y formando a través de los consejos de los curas que estuvieron en su camino. “Especialmente le doy gracias a Monseñor Roberto Lückert, quien me tuvo a su lado por 14 años, los cuales fueron años muy fructíferos en mi vida debido a que estos me llevaron a decidirme finalmente a servirle a Dios”.















