Clinton vs. Trump: implicaciones para Venezuela
¿Quién le conviene más a la región?
Chavismo y oposición: ¡Bájense del ring!
Presidente de la encuestadora DatinCorp, Jesús Seguías: “En Venezuela no hay políticos sino busca puestos y cuida puestos”
Chavismo y antichavismo: corresponsables de "asfixiante crisis”
Periodista Manuel Isidro Molina considera que la corrupción ha minado la vida cotidiana de nuestra sociedad
Corrupción: factor desencadenante de la crisis económica actual
Dos ex ministros de Chávez opinan sobre el tema
La delincuencia: ¿una bomba de tiempo?
Sociólogo Alejandro Moreno advierte que se está formando un grupo humano que desarrolla sus propios valores, su propia manera de entender la realidad y de reaccionar ante ella, maneras que están “completamente fuera de lo aceptado en la convivencia social de la gente”
De Chávez a Maduro: el declive del chavismo
El entonces presidente Chávez dió la orden aquel 8 de diciembre de 2012, Nicolás Maduro era su sucesor. Al cumplirse tres años de la partida física del líder del llamado Socialismo del Siglo XXI, y muchos se preguntan: ¿se equivocó Chávez al dejar a maduro al frente de la revolución?
¿Es factible dolarizar la economía venezolana?
Economistas señalan que el actual desequilibrio macroeconómico venezolano no se resuelve dolarizando, aunque países latinoamericanos que han aplicado esta medida ven hoy sus frutos
lunes, 14 de marzo de 2016
La MUD con la vista puesta en Miraflores
lunes, 7 de marzo de 2016
De Chávez a Maduro: el declive del chavismo
DATO: El 2012, último año de ejercicio activo de Chávez en la presidencia, el país registró una inflación de 20,1 %.
Según lo ha señalado el presidente de la encuestadora Hinterlaces, Oscar Schémel, “siete de cada diez venezolanos cree que el país va por mal camino y siete de cada diez tiene una valoración mala de la gestión presidencial” y ha añadido que lo que más preocupa a los venezolanos es la economía.- Frente a los indicadores oficiales que generaron preocupación en el Gobierno y sobre los cuales sustentó la declaratoria de emergencia económica, la oposición debatió lo que considera números “maquillados”. José Guerra, diputado de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) elaboró un informe basado en estimaciones de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), la Universidad Simón Bolívar (USB) y otras fuentes privadas.
- Según los números que presenta el parlamentario, la inflación del año pasado no habría sido de 141,5 sino de 270,2 y el Producto Interno Bruto (PIB) que el BCV ubica en -7,1 estaría en -10,0. Resultan más alarmantes los indicadores sociales que dan cuenta de un incremento de la pobreza de 27,3% en 2013, año en que Nicolás Maduro asumió el poder, a 73% al cierre del año pasado. De igual manera la pobreza extrema habría pasado en los tres años de Gobierno de Maduro de 8,8% a 49%, producto de la situación económica que el propio Presidente considera “catastrófica”.
Una confiscación con resultados de terror
(Alexander González) El Centro de Divulgación del Conocimiento Económico, A.C. Cedice Libertad (Cedice Libertad) en enero del 2016 publicó un estudio realizado por la licenciada Carmen Sofía Alfonzo titulado: “De Agroisleña a Agropatria, una ruta de caminos verdes”, el mismo indaga sobre el resultado de la confiscación que sufriera la empresa privada Agroisleña para convertirla en la estatal Agropatria.
Agroisleña fue expropiada el 3 de octubre de 2010, según decreto presidencial 7.700, publicado en la Gaceta Oficial 39.523. El Estado justificó la “adquisición forzosa” de la compañía que tenía 52 años de labores ininterrumpida, con el propósito de garantizar la soberanía y seguridad agroalimentaria de la nación. El Gobierno acusó a Agroisleña de vender insumos con sobreprecios de hasta 250%.
Según el mencionado informe, Agroisleña “era un verdadero banco de financiamiento a los productores primarios”, entregaba los insecticidas, herbicidas y demás insumos que requerían para la cosecha a crédito, y otorgaba entre 60 y 120 días para cancelarlos. Culminado el lapso, los productores podían saldar el préstamo con cosecha, que después Agroisleña procesaba en sus silos y vendían a la agroindustria. “Cuando un productor perdía el cultivo y no tenían como cancelar el crédito, la empresa daba refinanciamiento, cuando podían cancelar la deuda, con frecuencia, Agroisleña le exoneraba los intereses de mora del primer préstamo”, reseña el estudio.
También indica que ofrecía tecnología como: sistemas de riego, sembradoras, abonadoras, equipos de fumigación, entre otras herramientas indispensables en el campo; equipos que los productores pagaban con cosecha. “Agroisleña brindaba un trato personalizado a los clientes, enviaba técnicos a las tierras a evaluar su estado, asesorar y determinar con exactitud los insumos requeridos”.
Cedice afirma que con Agropatria, los cargos más importantes pasan a ser ocupados por militares y/o adeptos al Gobierno, ajenos al sector agrícola. “Para optar a un crédito se impone una nueva barrera socio-política, la aprobación previa del consejo comunal, la cual se constituye en fuente de corrupción y contrabando”.
La ONG recalca que las 108 tiendas de Agropatria muestran un “extremo desabastecimiento”. “El aporte que hacía Agroisleña a la industria era importante.100% del consumo de maíz de la industria, alrededor de un millón 450 mil toneladas métricas de maíz blanco, 50% del requerimiento arroz y sorgo. Los agricultores de papa confrontan falta de suministro de semillas lo cual provocó una subida de precios en tres meses de 700%. Las importaciones crecen. Agropatria solo atiende a las empresas vinculadas con el Gobierno”.
Estatizar no es socializar
“Estatizar no es socializar, ni mucho menos democratizar la propiedad. Las expropiaciones no rindieron los resultados que el Gobierno esperaba y las empresas estatizadas terminaron quebradas por el burocratismo y el pseudosindicalismo que se aliaron para sabotear e impedir la participación de los trabajadores directos en la dirección y gerencia de esas empresas”, afirma el economista Víctor Álvarez.
DATOS DE AGROISLEÑA
- 60-120 días para cancelar los préstamos, que podían pagar con cosecha que Agroisleña procesaba y vendía
- 18.000 productores apoyados con fertilizantes, herbicidas, semillas, maquinarias y asesoramiento técnico
- 3.000 agricultores apoyados con plan de financiamiento para cosechar maíz
- Refinanciaban cuando factores externos inciden en el rendimiento
DATOS DE AGROPATRA
- Máximo 60 días para cancelar los préstamos, aceptaban solo con maíz y sorgo como pago en cosecha
- Consejos comunales se encargarían de administrar y comercializar los insumos, así como de otorgar los préstamos. El proceso para optar por un crédito es más engorroso y restrictivo.
- Datos escasos. Se desconoce la cantidad de préstamos
- La nómina de Agropatria ha sufrido un incremento desproporcionado, en sedes donde había 9 trabajadores, ahora hay más de 30, carentes de capacitación. Los programas de capacitación y formación de los trabajadores cesaron al igual que el suministro objetivo y oportuno de servicios a los productores independientemente de su posición política.
lunes, 29 de febrero de 2016
¿Hacia la ingobernabilidad?
(Alexander González) El profesor de Derecho Administrativo de la Universidad de Falcón, Moya José, argumenta que la Carta Magna en su parte orgánica, establece cuales son los poderes públicos, y asimismo establece las competencias propias a cada uno de ellos. De allí pues, que el Estado venezolano a través de su Carta Fundamental plasma el Principio de la Separación de los Poderes.
“Puede decirse en relación con este principio que el mismo es un elemento característico y fundamental en los Estados de Derecho. Se refiere a la independencia que debe mantener cada uno de los poderes, como garantía del respeto debido a los derechos individuales y públicos”, sostiene el académico.
Bienestar colectivo
Moya también indica que el Principio de cooperación, como también se le conoce, entre los diferentes órganos de poder público tiene como finalidad la consecución de los fines del Estado, lo cual se traduce en la consecución del bien general o colectivo.
“Este principio goza de rango Constitucional encontrándose consagrado en el último aparte del artículo 136 que dispone: Cada una de las ramas del Poder Público tiene sus funciones propias, pero los órganos a los que incumbe su ejercicio colaborarán entre sí en la realización de los fines del Estado”.
Eventualidad posible
Leopoldo Martínez Nucete, articulista de El Nacional afirma: “el conflicto de poderes en Venezuela era una eventualidad muy previsible. Y ya se encuentra en pleno desarrollo. El Gobierno no ha sabido dar lectura política a los resultados electorales del 6-D y ahora piensa que puede tapar el sol con un dedo”.
Polos opuestos
Son varios los temas que han enfrentado al Poder Ejecutivo con el Poder Legislativo, y este último con el Poder Judicial. Pero el más polémico hasta la fecha responde al proyecto de Ley de Amnistía. “Como jefe de Estado, no aceptaré ninguna Ley de Amnistía. Porque se violaron los Derechos Humanos, así lo digo y así me planto. Me podrán enviar mil leyes, pero los asesinos de un pueblo tienen que ser juzgados y tienen que pagar”, esto lo ha afirmado el presidente Nicolás Maduro.
Desde de la oposición la respuesta no se ha hecho esperar: “la ley va porque va”, ha replicado la diputada recién electa Delsa Solórzano, quien afirma que aunque el mandatario vete una norma, los legisladores pueden terminar aprobándola.
Deber ser
El TSJ en el deber ser tendría la autoridad de solventar este tipo de confrontaciones, sin embargo la Cidh ha subrayado: “La existencia de un poder judicial independiente es indispensable como contralor de la constitucionalidad de los actos de otros poderes del Estado, así como también como órgano encargado de administrar justicia”, dicha comisión ha cuestionado el alto porcentaje de jueces y fiscales provisionales en el país, aunado a las críticas de los dirigentes opositores que califican a una importante porción de magistrados del máximo tribunal del país, como afectos a la llamada Revolución Bolivariana. Esta contextualización ha generado un evidente conflicto de poderes, razón por la cual es válido preguntarse: ¿Venezuela camina hacia la ingobernabilidad? Por el bien de todos, esperemos que no.
¿TSJ poder autónomo?
Políticos y juristas opinan
lunes, 15 de febrero de 2016
¿Es factible dolarizar la economía venezolana?
(Alexander González) El debate sobre la dolarización de la economía venezolana, que tuvo cierto protagonismo en la discusión económica durante la década de los 90, impulsado fundamentalmente por el Centro para la Divulgación del Conocimiento Económico (Cedice) y economistas como Hugo Faría o José Luis Cordeiro, ha renacido por la aguda inflación que padece el país y con una nueva generación de expertos, también vinculados a esta institución, como Williams Ruiz; y porque en las últimas dos décadas, dos países del continente (El Salvador y Ecuador) en circunstancias muy disímiles, han recurrido a la dolarización de sus economías, y los resultados parecen haberles dado la razón.
¿Conviene o no dolarizar la economía venezolana? La respuesta a esa pregunta no es fácil ni puede ser concluyente, ya que su implementación tendría ventajas, pero también acarrearía problemas y dificultades difíciles de manejar o solventar. Empecemos por decir que la dolarización es la sustitución total de la moneda local por una divisa extranjera, el dólar norteamericano en este caso, como moneda de curso legal.
Ventajas
Entre las ventajas de la dolarización estarían: la moderación de la inflación en el tiempo, la reducción de la incertidumbre cambiaria y de las expectativas de devaluaciones súbitas, la eliminación de la posibilidad de financiamiento de gasto público deficitario por el Banco Central y la creación de condiciones propicias para el estímulo de la inversión y la generación de confianza.
Desventajas
Entre las desventajas se podrían mencionar: la severa limitación para implementar políticas monetarias; la minimización de las posibilidades del Banco Central de actuar como prestamista de última instancia. Otro de los problemas de la dolarización es la total dependencia de la dinámica cambiaria de la moneda norteamericana en los mercados internacionales. El fortalecimiento del dólar, como el que se ha estado produciendo recientemente, implica pérdida de la capacidad competitiva del sector productivo local, limitando sus exportaciones y estimulando las importaciones. Igualmente, en economías altamente dependientes de la exportación, como es el caso de Venezuela, y en menor grado de otras economías de la región, la dolarización incrementa su vulnerabilidad a caídas en los precios de esos productos. Por todo lo anterior, es válido que nos preguntemos si le conviene o no la dolarización a Venezuela.
DATO: el artículo 318 de la Constitución plantea que “La unidad monetaria de la República Bolivariana de Venezuela es el bolívar”. Para dolarizar la economía, hay que modificar la Carta Magna
¿Dolarización “informal”?
En la economía venezolana hay una inmensa cantidad de productos cuyo precio se define primero en dólares y luego se traduce en bolívares a la tasa de cambio más alta. Y aunque el bolívar se utilice como medio de cambio o pago, en realidad es el dólar el que se ha usado como unidad de cuenta para acordar el precio y cada vez son mayores las operaciones de compra y venta que no sólo se contabilizan en dólares, sino que también se concretan en esa divisa, aunque finalmente se legalicen en bolívares en la notaría o registro mercantil.
Experiencias latinoamericanas
El presidente de la República, Nicolás Maduro, desestimó la posibilidad de dolarizar la economía venezolana. Sin embargo, el debate sobre este tema ha continuado. Hay experiencias en Latinoamérica que han servido de referencia.
Guatemala. Reformó la Ley del Banco de Guatemala (Central) en 2000, y se permitió la libertad cambiaria: Los ciudadanos pueden utilizar cualquier moneda que deseen en sus intercambios y contratos. Otra disposición, constitucional, que impide el financiamiento del Central al Gobierno, ha llevado a que la inflación sea de prácticamente cero y a que, a pesar de que los ciudadanos puedan elegir la moneda que deseen para sus intercambios, sea el Quetzal, la moneda emitida localmente, la que rija en la economía, con una tasa prácticamente anclada en 7,7 unidades por dólar desde hace una década "de forma puramente fiduciaria" (es decir, basada en la confianza de los guatemaltecos), como señala el economista Hugo Maul, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), un organismo de Guatemala similar al Cedice y que ha sido el "think-tank" de las reformas que han permitido estabilizar la economía de ese país.
Panamá. Su caso es más conocido, y aunque existió una moneda nacional llamada Balboa, que funcionaba bajo un mecanismo de caja de conversión (amarrada al dólar estadounidense) la misma se encuentra prácticamente desaparecida.
Ecuador y El Salvador vivieron procesos de dolarización como Guatemala en su libertad cambiaria, procesos que se produjeron en momentos en los que el sistema de caja de conversión de Argentina se encontraba cercano al colapso, y con él, la marea "dolarizadora" se retiraba del continente.
Y en Venezuela, esta marea jamás ha sido demasiado popular. Economistas como Luis Oliveros o Ronald Balza señalan que quienes hablan de sus beneficios, como por ejemplo, la dolarización de los salarios, obvian que ganar “en dólares” no es lo mismo que “muchos dólares”.
El colapso de los precios del petróleo y la caída de las reservas internacionales a su nivel más bajo en la última década agravan los problemas que el Gobierno viene confrontando para garantizar la liquidación de divisas a los sectores productivos. Sin embargo, les exige que sigan operando para mantener el empleo que allí se genera. Por eso se debate entre mantener un rígido control de cambios o flexibilizar los mecanismos para tener acceso a las divisas y quitarse de encima la enorme presión que ejercen todos los sectores económicos y sociales que reclaman la asignación oportuna, suficiente y transparente de divisas.
Especialistas cruzan sus opiniones
lunes, 1 de febrero de 2016
Política económica del Gobierno carece de autocrítica
lunes, 18 de enero de 2016
Corrupción: la mayor amenaza
La economía en el país podría complicarse mucho más en medio de la “diatriba política”, asegura el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León. Afirma que no hay forma de rescatar la economía sin la integración de todas las partes involucradas, algo que a la luz de los discursos que salen desde Miraflores y algunos, más aislados pero sonoros, que vienen del otro lado, luce muy poco probable. Explicó que mientras todo esto pasa, la población debe tomar previsiones para paliar el impacto de la crisis en su vida. “No hay forma de salir ilesos, pero sí podemos minimizar los costos y tratar de surfear con inteligencia. Para eso comparto con ustedes estos consejos que espero le sean de utilidad”:





























