Clinton vs. Trump: implicaciones para Venezuela
¿Quién le conviene más a la región?
Chavismo y oposición: ¡Bájense del ring!
Presidente de la encuestadora DatinCorp, Jesús Seguías: “En Venezuela no hay políticos sino busca puestos y cuida puestos”
Chavismo y antichavismo: corresponsables de "asfixiante crisis”
Periodista Manuel Isidro Molina considera que la corrupción ha minado la vida cotidiana de nuestra sociedad
Corrupción: factor desencadenante de la crisis económica actual
Dos ex ministros de Chávez opinan sobre el tema
La delincuencia: ¿una bomba de tiempo?
Sociólogo Alejandro Moreno advierte que se está formando un grupo humano que desarrolla sus propios valores, su propia manera de entender la realidad y de reaccionar ante ella, maneras que están “completamente fuera de lo aceptado en la convivencia social de la gente”
De Chávez a Maduro: el declive del chavismo
El entonces presidente Chávez dió la orden aquel 8 de diciembre de 2012, Nicolás Maduro era su sucesor. Al cumplirse tres años de la partida física del líder del llamado Socialismo del Siglo XXI, y muchos se preguntan: ¿se equivocó Chávez al dejar a maduro al frente de la revolución?
¿Es factible dolarizar la economía venezolana?
Economistas señalan que el actual desequilibrio macroeconómico venezolano no se resuelve dolarizando, aunque países latinoamericanos que han aplicado esta medida ven hoy sus frutos
domingo, 22 de febrero de 2015
Estado Comunal abre las puertas a la tiranía
domingo, 1 de febrero de 2015
Hace falta un gran acuerdo nacional similar al pacto de Punto Fijo
Gobiernos militaristas
“El Pacto de Punto Fijo permitió al país - que a lo largo de su historia había estado sometido a regímenes militaristas - tuviera por lo menos por 40 años democracia, alternabilidad, gobiernos civiles y que el poder se transmitiera pacíficamente de un gobierno a otro, sin necesidad de la violencia (…) Desde José Antonio Páez a Marcos Pérez Jiménez, los presidentes venezolanos provinieron del ala militar. Después del año 1961 hubo jefes civiles y por fin tuvimos unos años de vida democrática hasta que de nuevo apareció un Teniente Coronel, Hugo Chávez, y ahora los generales que gobiernan al país con el señor Maduro”.
¿Qué hubiese pasado en Venezuela si el Pacto de Punto Fijo no se hubiera dado?
“Creo que la división de los políticos y de los partidos hubieran debilitado al régimen democrático, y cualquiera de las vallas asonadas violentas que se inventaron para intentar derrocar al gobierno democrático de Rómulo Betancourt hubiese tenido éxito (…) Hubo un hecho que afectó la estabilidad institucional de Venezuela, que fue el triunfo de la Revolución Cubana, esto llevó a muchos jóvenes venezolanos a pensar que el camino de la revolución era asaltar al poder por la fuerza y organizaron movimientos guerrilleros. El Pacto permitió que el gobierno de Betancourt lograra sostenerse frente a todas las amenazas violentas del militarismo tradicional y del izquierdismo seudorevolucionario”.
¿Era necesario excluir al PCV?
“El Partido Comunista de Venezuela no estuvo interesado en participar en el Pacto. Ellos sostenían que había que instaurar en Venezuela la dictadura del proletariado, y como el Pacto era para sostener la democracia, era difícil que el partido comunista suscribiera ese acuerdo en el cual se iba a defender la democracia y no la dictadura. La otra causa era que el PCV de ese momento, era sumamente obediente a un partido extranjero que era el Partido Comunista de la Unión Soviética, y el Pacto pretendía ser suscrito por partidos venezolanos que obedecían a líneas políticas estratégicas venezolanas y no soviéticas”.
¿Por qué el actual Gobierno cuestiona tanto al Pacto de Punto Fijo?
“En la estrategia del actual oficialismo mal llamado revolucionario, está tener enemigos estratégicos como el ‘imperialismo’, el cual según cifras del BCV sigue siendo el principal comprador de petróleo venezolano y nuestro principal surtidor de bienes y servicios; es decir que la relación con el ‘imperio’ se mantiene más allá del discurso. Pero además necesitaban tener otro enemigo, el pasado. Allí surge lo que llamo el ‘Complejo de Adán de los políticos venezolanos’, cada gobierno llega con la idea que la historia comienza con ellos y que todo lo anterior es malo. Estos son los enemigos estratégicos del Gobierno, el ‘imperialismo’ y el pasado que lo representan con el Pacto de Punto Fijo”.
¿Había una exagerada intervención de EE UU en la política interna venezolana en los llamados gobiernos puntofijistas?
“No lo percibí así. Los gobiernos democráticos venezolanos fueron muy independientes. Venezuela tenía en tiempos de la dictadura militar un convenio firmado con los Estados Unidos de intercambio comercial, y ese tratado en el gobierno del presidente Caldera civilizadamente se revocó. En tiempos de Carlos Andrés Pérez se nacionalizaron las empresas petroleras y se fueron las empresas norteamericanas (…) Las relaciones con los EE UU siempre fueron muy buenas y tienen que volver a ser muy buenas. El señor Raúl Castro está dando una demostración que conviene tener buenas relaciones con el ‘imperio’”.
¿La actual coyuntura nacional amerita un acuerdo político similar al Pacto de Punto Fijo?
“Mi respuesta es afirmativa. Hace falta un gran acuerdo nacional. Esta peleadera entre Gobierno y oposición no nos lleva a nada positivo. Hace falta un gran acuerdo para resolver los gravísimos problemas económicos y sociales que nos agobian. La solución de esos problemas no puede ser impuesta por una minoría, debe construirse una gran mayoría nacional que respalde las reformas y modificaciones que hay que hacer”.
¿Cuándo dice minoría se refiere a la oposición o al Gobierno?
“A los dos. Creo que el Gobierno hoy representa a una minoría muy pequeña pero que tiene el poder. Hay una gran mayoría de venezolanos que nos consideramos opositores pero no todos sentimos que la agrupación de partidos políticos de la oposición representa el sentimiento mayoritario del país. Hay que construir un sentimiento de unidad nacional que va mucho más allá de un pacto cupular entre Gobierno y oposición. Tiene que ser un gran acuerdo que involucre a todos los sectores políticos, sociales, económicos y culturales de la nación. A diferencia del Pacto de Punto Fijo, donde bastaban tres firmas: la de Betancourt, Villalba y Caldera, esas tres firmas representaban al país. En este momento no creo que la firma de Chúo Torrealba y del presidente Maduro representen a la mayoría del país”.
¿Las elecciones parlamentarias representan una oportunidad para que la oposición conquiste mayores espacios políticos constitucionalmente?
“Estas elecciones son muy importantes. Ojalá se postulen buenos candidatos, con buenas ideas y buenos programas porque de lo contrario las elecciones parlamentarias las puede ganar la abstención. Si no se esmera el Gobierno en presentar candidatos serios, apreciables por el público, y no se esmera la oposición de presentar candidatos con credenciales que además presenten propuestas de qué es lo que van a hacer si llegan al parlamento, les digo francamente - yo que soy un demócrata tan convencido que jamás he dejado de votar - caramba si no me presentan unos buenos candidatos, soy capaz de no participar. Todavía estamos a tiempo”.
¿Se arrepiente de haber dejado el partido Copei?
“Sigo siendo social-cristiano. Eso es lo más valioso para mí. Ahora, el presidente de Copei dijo en un programa de televisión que si yo me iba, él podía trabajar mejor, entonces como a mí me interesa que él trabaje mejor pues lo complací y me fui. Me fui de la militancia, que es un hecho administrativo burocrático, pero sigo siendo un militante de la causa demócrata-cristiana”.
¿Tiene aspiraciones electorales “El Tigre” Fernández?
“La aspiración que tengo es de ser útil a mi país hasta el último minuto de mi existencia. No estoy pensando ser candidato a ningún cargo de elección popular, pero si procuro estar a la orden a cualquier esfuerzo que contribuya a dejar un mejor país a nuestros hijos y nietos”.
Larga trayectoria
Eduardo Fernández nació en Caracas un 18 de octubre de 1940. Fue miembro del partido Copei hasta el 1 de octubre de 2014. Desde 1969 hasta 1972, fue Sub- Secretario General de la Presidencia (actualmente Ministerio del Despacho de la Presidencia) durante el gobierno de Rafael Caldera. Fue diputado del extinto Congreso Nacional entre 1969 y 1989 y candidato presidencial en dos oportunidades: 1988 y 2012. En otras dos oportunidades intentó obtener el respaldo de la tolda verde para ser aspirante presidencial (1993 y 1998), pero no consiguió el apoyo interno del partido.
Las confesiones del padre Palmar
¿Cómo es el padre Palmar en misa?
“Mi parroquia está en un municipio chavista, pero el párroco es opositor; me dicen loco, pues bienvenidos los locos. En misa no hablo de política, hablo del evangelio, hablo de Dios arrojando siempre a lo profético y comparto lo que un día dijo el Papa Pío XII: La política es la manera más sublime de practicar el amor de Dios, después de la religión”.
¿Lo han regañado sus superiores eclesiásticos por sus “encendidas” posiciones políticas?
“Yo he sido el cura de Venezuela que más dolores de cabeza le ha causado a los obispos, pero soy el que más ama a la iglesia. Como sacerdote quizás he cometido excesos y equivocaciones, pero prefiero eso que pecar por omisión. He sido disciplinado por la Iglesia; cuando fui chavista me castigaron, siendo opositor me castigaron, es decir, estoy tabla”.
¿Por qué dejó de ser “chavista”?
“Si en mi vida me arrepiento de algo, es de haber creído en Chávez. A ellos les queda grande la palabra revolución, socialismo, cristianismo (…) Muchas veces entré a Miraflores y nunca me tomé ni un café, no sé, era como una fuerza espiritual que me decía: ¡’No tomes, no comas’! Yo le hablo a los chavistas, porque vengo de esa podredumbre, de esa infección. Yo comparo lo que viví en el chavismo y es como ir al infierno. Me di cuenta que la cabeza de la corrupción era Hugo Chávez, eso que él no sabía nada, que los que estaban a su alrededor lo engañaban… ¡no, no, no! No era así.
Chávez utilizó el síndrome caribeño: somos violentos y la bestia que llevamos dentro la capitalizó para él. Atrajo a borrachos y viciosos, es decir, vengan los viciosos que yo les doy vida lúdica. Sumó a sus filas haraganes, que en otras palabras no son más que perezosos que quieren vivir bien sin trabajar, aunque no todos están allá”.
¿Qué opina de la llamada “salida”?
“Con todo lo que se hizo el año pasado, cualquier régimen hubiese caído. Maduro no es venezolano y no ha podido desmentirlo, pero nuestro candidato para el entonces (no dijo nombre) tiene doble nacionalidad, por eso se quedaron callados. El problema no son los políticos, son sus intereses. Ellos allá arriba se cuadran y negocian, y nosotros aquí abajo nos prestamos y les servimos de escalera. Necesitamos escuelas de liderazgo, gente inteligente que tome acciones de vanguardia, pero que sean honestos. Digo esto porque en el otro bando hay chavistas inteligentes que no son honestos, y hay chavistas honestos que no son inteligentes, pero una persona honesta e inteligente jamás será chavista”.
Este año las protestas de calle están en la agenda política. ¿Será esta la forma de conseguir el cambio que usted añora?
“El problema no es sacar a esta gente, el verdadero problema es construir a Venezuela (…) Quien quiera salir a la calle hágalo y despídase, pero hágalo. Y quien no salga, entonces ore por nosotros. Yo estoy clarito, se vaya o no se vaya Maduro ellos vendrán por mí; por lo tanto yo voy por ellos.
Pero estas protestas de calle tienen una gran debilidad, y es que son muy superficiales. Somos muy cómodos, cuando llegan los medios se declara y cada quien pa’ su casa. En Egipto se estuvieron miles de ciudadanos tres meses en una plaza y tumbaron al dictador. El mal no descansa, esta es una pelea entre el bien y el mal; eso hay que saberlo”.
¿Qué opina de las parlamentarias?
“Los políticos están en el peo de las elecciones parlamentarias, que si van a hacer o no las primarias, bueno ya el cuento lo conocemos. Los cogollos allá arriba andan en otra cosa; los políticos sólo piensan en elecciones y ya tienen sus candidatos, porque en verdad de eso viven los partidos, de cálculos electorales, pero Venezuela exige otra lucha, y esa es la que necesitamos dar para salvar el país, pero eso no quiere decir que no participemos, hay que abrazar cualquier proceso electoral, porque es preferible que nos roben el voto, a que nosotros se lo regalemos”.
¿Cuál es su criterio sobre el Papa Francisco?
“Tenemos un ‘Papazo’. Gracias a Francisco se han dado pasos importantes como el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, y eso es letal para el régimen Maduro-Castrista que está instalado en Venezuela. Francisco es un líder mundial que está abocado a contribuir con solventar este problema que enfrentamos los venezolanos, porque es latinoamericano, tiene cercanos colaboradores como Pietro Parolin quien es secretario de Estado de la Santa Sede y que fue Nuncio Apostólico en Venezuela, por lo tanto conoce muy bien nuestra realidad”.
“El pasado miércoles 21 de enero se llevó a cabo un foro sobre ‘Vivencias en tiempos de crisis’, que fue organizado por la sociedad civil de la entidad trujillana, más no por partido político alguno. En el evento, donde estuvieron como ponentes el Padre Palmar, Sthepanie Brito (estudiante de Lara), Ismael Villa (estudiante de la ULA) y Edgar López (psiquiatra) estuvieron presentes representantes de organizaciones políticas pertenecientes a la Mud, pero sobre todo ciudadanos activos de la sociedad civil organizada”. Así lo aclaró María Luz Morales
Esencia indígena
José de Jesús Palmar Morales nació el 1 de octubre de 1961. Su madre: María Chiquinquirá, de la etnia añú, y su padre, José Ramón Palmar, de la etnia wayuu. Su esencia indígena no fue impedimento para encontrar el camino hacia Dios. De pequeño fue monaguillo y tras varios años de preparación, el 14 de agosto de 1988 se ordenó como sacerdote en la Plazoleta de la Virgen de Chiquinquirá de la mano de Monseñor Domingo Roa Pérez. Desde los cuatro años ha estado sumergido en el mundo eclesiástico. Afirma que su vocación sacerdotal se fue creando y formando a través de los consejos de los curas que estuvieron en su camino. “Especialmente le doy gracias a Monseñor Roberto Lückert, quien me tuvo a su lado por 14 años, los cuales fueron años muy fructíferos en mi vida debido a que estos me llevaron a decidirme finalmente a servirle a Dios”.
lunes, 12 de enero de 2015
“Estamos viendo el fin de un modelo que fracasó”
domingo, 14 de diciembre de 2014
“Estoy preparando el plan de desarrollo de Trujillo para 20 años”
viernes, 28 de noviembre de 2014
El Armisticio: reconocimiento, humanismo, diálogo y honor
domingo, 16 de noviembre de 2014
La tortura es fomentada por el actuar pasivo del Poder Público Nacional
domingo, 2 de noviembre de 2014
Caída del precio del petróleo podría tener objetivos políticos
Alfredo Toro Hardy: “Si llevamos la suspicacia a nivel de realismo político, deberíamos suponer que Arabia Saudita no está sola en este intento de bajar los precios con fines geopolíticos. Así como Riyadh tiene interés en llevar a las cuerdas a Teherán, también Washington desea hacerlo con Moscú. De hecho el columnista estrella del New York Times, Thomas Friedman, se preguntaba en días pasados si detrás de la baja de los precios no se encontrarían las manos estrechadas de EEUU y Arabia Saudita. Nada tendría mayor sentido estratégico para ambos. La caída de los precios petroleros, a partir de 1985, desató la crisis económica de la Unión Soviética y puso en movimiento la dinámica que condujo a su implosión. A la inversa, fue el aumento sostenido de los precios petroleros el que devolvió a Moscú parte de su influencia perdida. Si en adición a las sanciones impuestas por Occidente Moscú debe sobrellevar una merma en la sabia vital de su economía, el impacto será tremendo (…) De ser ésta la realidad ¿por cuánto tiempo pueden Washington y Riyadh sostener el actual nivel de precios? Los costos de producción de Arabia Saudita son de 6 dólares por barril, ¿pero si eso cambia?”. viernes, 17 de octubre de 2014
“Creo en el voto pero en democracia, no en dictadura”
viernes, 10 de octubre de 2014
“Aquí no se ha instalado una dictadura”
(Alexander González) El Alcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, tras habérsele vinculado con el ex-dirigente estudiantil Lorent Saleh, conversó en exclusiva con el periodista motatanense Héctor Pereira, quien labora en el diario digital Atodomomento, para fijar posición al respecto y “hablar clarito”, como él mismo dice.
El gobernante capitalino aseguró estar tranquilo, a pesar del supuesto plan que adelanta el Gobierno de Nicolás Maduro para hacerlo preso. Ledezma cree que es tiempo para una nueva etapa de unidad en la oposición venezolana, que, a su criterio, busca “movilizar la emoción” y ganar las elecciones parlamentarias de 2015.
¿Qué le hace pensar que esta vez se trata de un plan para encerrarlo?
“Es verdad que a mí siempre se me ha descalificado con sobrenombres y me han insultado con epítetos en la televisión, que me han allanado las oficinas, me han amenazado con juicios de desacato y citas en la Fiscalía hasta por presunta traición a la patria, pero en los últimos días me han tratado de vincular con un joven que presenta unos planes indefendibles, con los que yo no tengo nada que ver”.
Ya que menciona a Lorent Saleh ¿Cómo resumiría su relación con él?
“Nada. Es un joven que conocí en 2010 o 2011, y que, en algún momento me apoyó. Pero, si esos planes que él menciona en los videos que ha mostrado el Gobierno los quería llevar adelante, eso es indefendible, y yo nada tengo que ver con ese tipo de planes”.
Sin embargo, el Gobierno ha exhibido una fotografía de ustedes dos juntos y ha hablado de “cercanía” entre ambos.
“Sí, el hecho de que yo aparezca en esa fotografía no quiere decir que yo tenga algo que ver con los planes de ese muchacho. Esa foto la tomaron cuando yo participé como invitado en un brindis de Acción Democrática en 2011. Imagínese usted cuántas fotos no le hacen a uno. Eso no prueba nada”.
¿Usted cree que el tono de la protesta y la llamada resistencia ha bajado?
“El tono de protesta lo pone el Gobierno cuando amenaza, persigue y enerva el ánimo de quienes todavía mantenemos la serenidad ante las provocaciones. Pero, gracias a la capacidad de lucha de los venezolanos, es que aquí no se ha instalado una dictadura. Este es un país que vive protestando. No es necesario andar metido en una gigantesca movilización o marcha; hay protestas a diario, pequeñas y focales”.
Tras meses de protestas, guarimbas, barricadas y enfrentamientos ¿Cuál es su lectura?
“Que ninguna lucha es en vano; todo esfuerzo deja su resultado. Que las batallas por sí solas no producen un desenlace definitivo. Sigamos en la lucha por rescatar la democracia”.
¿Traerá Jesús “Chúo” Torrealba ese nuevo aliento a la protesta?
“Con Chúo Torrealba se abre una nueva etapa de la unidad: la alternativa debe consolidarse y practicarse en la calle, luchando al lado del pueblo. No habrá solo una agenda electoral, sino social; vamos a ensayar el concepto de unidad en la calle”.
Usted auspició el término “encerrona” dentro de la MUD. ¿Cuál es su balance de estas reuniones?
“En lo personal me siento satisfecho. Con el nuevo secretario se concreta el relanzamiento de la alternativa y demostramos que la unidad perfecta es posible, porque las decisiones fueron tomadas por unanimidad, y no se trata de un mensaje único, sino de encontrar lo que nos une”.
Había pedido usted a Henrique Capriles y María Corina “hablar clarito”. ¿Lo hicieron?
“Sí, y cada día está cantando más claro el gallo y eso lo pide la gente. La unidad es como una coral, hay tenores, sopranos y barítonos; y las voces separadas no dan buen tono, así que nos toca afinar nuestras voces”.
¿Cuál es el objetivo principal de la MUD?
“Hay que conquistar a los chavistas no maduristas. Demostrarles que este es un país inmensamente rico empobrecido, y mientras que para el Gobierno la pobreza es una condición a la que hay que hacerle halago, nosotros la vemos como una situación que se debe mejorar. De cara a las parlamentarias, hay que movilizar la emoción, los votos de mañana hay que bregarlos desde hoy”.
Asume el calificativo de radical
El alcalde no le huye al calificativo de radical; lo asume y defiende que este no es sinónimo de intolerancia sino de firmeza, esa que dice tener frente a la “mentira y el despilfarro del Gobierno”. Cree que Venezuela debe librarse del “salvacionismo”, de la creencia “en un falso mesías que llegará una madrugada para salvarnos”.





















